Agregó que “el padre Pablo es un hermano en la fe, que tiene la misión de presidir, de entregar la gracias de Dios, que se manifiesta a través del Evangelio, de la vida de oración, de manera muy especial en el servicio a los más necesitados y alejados, ay de mí si no evangelizara (…) Dios quiera que suscite aquí una comunidad alegre, donde se viva la alegría de ser cristiano”.
Al término de la Eucaristía, que contó también con la presencia de algunos representantes de la Vicaría de Pastoral Juvenil y de DUOC, el padre Pablo señaló estar profundamente feliz de llegar a Curanilahue. “Es un don de Dios, una gracia del amor de Dios que confía en nosotros a pesar de nuestras fragilidades, a pesar de nuestras miserias, Él ve y confía en que la Iglesia pueda ser acompañada por sacerdotes y cumplir la misión más hermosa que es anunciar el nombre de Jesucristo”.
Concluyó diciendo que “quiero ser junto a ustedes discípulo y misionero, recorrer junto a ustedes, cada calle, cada pasaje, cada campo, cada lugar de esta parroquia, anunciar a Jesús, mostrar al Señor, compartir la belleza de la fe y seguir siendo feliz. Confío en sus oraciones y me quiero sumar al trabajo que han venido realizando”.
Fuente: Comunicaciones Concepción

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