Un encuentro humano y musical. Dos mil quinientas personas en el anfiteatro del Santuario de la Inmaculada Concepción, en el cerro San Cristóbal, con la Virgen abrazando a todos y la ciudad de Santiago a los pies. Fue el concierto de Navidad del Coro de la Universidad de Los Andes y de la Familia Domínguez, junto a la soprano Verónica Villarroel, que se realiza por segundo año consecutivo bajo el director de orquesta Eduardo Browne y el director del coro, Mauricio Oviedo.
Estaban presentes el Vicario General y Moderador de la Curia, padre Rodrigo Tupper; el nuevo rector de la Universidad de los Andes, José Antonio Guzmán , quien asumirá en enero; Matías Izquierdo, integrante de la Junta Directiva; el ex rector de esa casa de estudios, Raúl Bertelsen; la Vicerrectora de Relaciones Universitarias , Angélica Mir; la directora de Extensión, María Ignacia Errázuriz, entre otras autoridades.
Un coro de 50 personas y una orquesta integrada por 7 violinistas, 2 chelos, un contrabajo, un teclado, además de 2 clarinetes y un oboe, realizó un recorrido musical por piezas relacionadas con la Navidad. El concierto partió con una obra de Tchaikovsky, el Vals de la Bella Durmiente, interpretado solo por la orquesta. Le siguió el Villancico del Colliguay, con la participación de todo el coro. Fue en la tercera canción donde apareció la soprano Verónica Villarroel, cuya voz resonó en el silencio de la noche con el “Canto a la Luna”, de la Ópera Rusalka, de Antonín Dvorak.
Posteriormente, se sumaron otras dos solistas, Maribel Villarroel (hermana de Verónica) y Angélica Cárdenas, para cantar a tres voces la Danza Húngara N°6, de Johannes Brahms, una pieza plagada de bellísimas melodías.
El punto culmine de la noche vino de la mano del popular villancico, Noche de Paz interpretado a tres voces y en el que participó animadamente el público, integrado por numerosas familias, como la de los Lavin Izquierdo que asistieron junto a sus nueve hijos.
Otro emotivo momento se vivió cuando Verónica Villarroel interpretó el aria de la ópera Gianni Schicchi “Mio babbino Caro” (Oh mi querido papaíto), de Giacomo Puccini, canción que dedicó a su padre que estaba sentado en primera fila y a quien invitó a ponerse de pie para cantarle.
Al término del concierto, el rector del Santuario de la Inmaculada Concepción, padre Rodrigo Tupper, subió al escenario para impartir una bendición. Expresó emocionado:
-“Qué manera más formidable de terminar nuestro cuarto domingo de Adviento. Este es de esos momentos que no quisiéramos que se acabaran nunca. Pidamos la gracia del Espíritu para que el plan de Dios se cumpla en nuestras vidas. Hagámonos disponibles, abramos nuestros corazones para dar testimonio de nuestra fe y que sean muchos los que puedan seguir a Jesús”.
En la oportunidad, hizo un llamado para sumarse a la campaña de Navidad del Arzobispado de Santiago a encender una vela a través del sitio www.prendeunavela.cl para pedir por todas aquellas personas que no lo estén pasando bien en estos tiempos, intenciones que serán ofrecidas en la misa del 24 de diciembre a las 20:00 horas en el Santuario.
En tanto, la cantante lírica Verónica Villarroel, expresó su alegría por esta oportunidad y dijo que era “muy inspirador cantar con un público tan cálido y familiar. “Es un inmenso placer. Estamos bendecidos de estar en un lugar tan hermoso y con ustedes”, acotó.
Asimismo, el padre Tupper aprovechó la ocasión para agradecer el esfuerzo de la Universidad de los Andes y los dejó comprometidos para el próximo año para hacer de esta actividad una tradición. “Los invito a agendar el próximo 21 de diciembre del 2014 a esta misma hora para celebrar Navidad”.
Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago
www.iglesiadesantiago.cl

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