Sergio Estrada
Al paso de la caravana de migrantes por nuestro país, la Iglesia ha estado presente desde el primer momento en que sus integrantes salieron de sus países y llegaron México.
El Presbítero César Cañaveral, encargado de la movilidad humana en la Diócesis de Tapachula, Chiapas, inició los trabajos de ayuda humanitaria a estos hermanos para hacer su camino más tranquilo.
“La Iglesia trabaja en la asistencia humanitaria desde la caridad, para apoyar a estos contingentes en servicios de salud, alimentación, lugares de descanso, ropa, zapatos, medicinas etc. para no viajar en malas condiciones y ayudar a que su trayecto sea lo más cómodo y ligero posible”, detalló el Padre Arturo Montelongo, Secretario Ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).
Para abrir espacios de acogida de manera especial a nuestros hermanos migrantes, la CEM envió un comunicado a todas la diócesis del país, dirigida especialmente a los obispos, para brindar el apoyo a los migrantes con el llamado del Papa en el mensaje de la Jornada Mundial del Migrante y brindar esos espacios de acogida y protección a las personas que pasan por las diferentes diócesis del país (Escuchemos a los necesitados: CEM, Semanario 1134).
“En el paso de estos contingentes por México, hay leyes y normas que se deben respetar, y lo que a la Iglesia le toca, es ayudar de manera caritativa y humanitaria, además de salvaguardar el paso de los migrantes. El trabajo de la Dimensión de Movilidad Humana es vincular todos los procesos en la diócesis, en las casas de migrantes y albergues en comunión con la CEM para socorrer a nuestros hermanos migrantes”, subrayó el Padre Montelongo.
Motivos de migración
La migración no es por gusto, sino por la necesidad y todos tenemos derecho a migrar. La migración es propiciada por las situaciones sociales de cada lugar: Pobreza, hambre, violencia social o discriminación. Se migra para salvaguardar la integridad personal; los migrantes en este caso, tienden a salvaguardarse en este proceso de caminar y salir de su país y en grupos grandes por seguridad, apuntó el Secretario Ejecutivo de la Pastoral de Movilidad Humana de la CEM.
Agregó que acompañarán a la caravana desde la frontera sur de México para que se den los procesos que deben ocurrir en el camino y anticipó que no todas las personas que van en la caravana llegarán a la frontera sur de Estados Unidos, “unos se quedarán en México, pero se darán alternativas para no tener un impacto económico y social en nuestro país”.
Sigue el éxodo
“Aparte de la primera caravana, hay más contingentes que saldrán con destino a la frontera sur de Estados Unidos, de otros países como El Salvador y Guatemala. Esto es una crisis humanitaria, y lo que toca es que la comunidad internacional ponga atención en ello y dar solución a estos fenómenos migratorios para darles apoyo humanitario”, subrayó el Padre Arturo Montelongo.
Puntualizó que las acciones del gobierno de Donald Trump, de poner barreras a su frontera, justificadas por el hecho de salvaguardar la integridad de su nación, porque hay incertidumbre, no es la mejor respuesta, porque ante todo está la dignidad de la persona humana y sus derechos a migrar. “En México debemos ser mejores y ante todo ser caritativos para nuestros hermanos que transitan por nuestro país”.

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