Sergio Estrada
La Arquidiócesis de Guadalajara peregrinó a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe, con el llamado de su Pastor, Cardenal José Francisco Robles Ortega, a vivir con plenitud la vocación cristiana, recibida por el Bautismo y la Fe.
“Ser cristiano, no consiste solamente en hacer el bien y evitar el mal; ser cristiano no consiste solamente en creer en Dios. La vida cristiana es una vivencia muy distinta. Para ser verdaderamente cristiano es reconocer a Jesucristo como el Señor, como el Mesías, como mi Salvador y Dueño; reconocer que Jesús murió en la cruz por mí y resucitó para que yo tenga su misma vida y salvación. Ser cristiano significa reconocer a Jesús como mi único y verdadero camino de salvación”.
Ante una Basílica de Guadalupe llena, el Cardenal Robles Ortega recalcó que, los verdaderos cristianos asumen el proyecto de Jesús que consiste en que Dios sea reconocido y aceptado como nuestro Padre; que nos reconozcamos y aceptemos como hermanos, sabiéndonos hijos del mismo Padre, y que nos empeñemos en trabajar por el bien de todos.
“Que sepamos cumplir en nuestra vida la voluntad de Dios y luchemos para que no le falte a nadie el pan de cada día, y que nos perdonemos; conciliándonos como verdaderos hermanos para vivir libres de toda esclavitud, y vencedores de toda tentación que nos aparta del proyecto de Jesús, que esta expresado en la oración del Padrenuestro”.
Comunidad distinta
El Arzobispo de Guadalajara, resaltó también la importancia de que nos integremos y vivamos en el seno de una comunidad que se llama Iglesia; reunión y asamblea de todos los hermanos creyentes-discípulos, para ser parte comprometida en la misión de la comunidad, en la diócesis, en la parroquia, sea cual sea el espacio en el que aporte lo mejor de mí con servicio a todos, especialmente con los más necesitados, donde se reciba la fortaleza para seguir creciendo en el seguimiento de Jesucristo el Señor, “¡Que vivamos en la parroquia como verdaderos miembros de una familia¡”, el verdadero discípulo de Jesucristo no vive aislado, subrayó.
Asimismo, hizo notar que el verdadero cristiano vive conforme los criterios del Espíritu Santo “que es el don más grande, que nos mereció Cristo con su Muerte y Resurrección. El Espíritu Santo viene a habitar en nosotros en el Bautismo, especialmente en la confirmación, y ser cristiano significa vivir bajo la inspiración del Espíritu Santo, que son aspiraciones de amor, de justicia, de verdad, de paz, de santidad, de perfección, de limpieza de vida y de vivir de espaldas al mal, de todo aquello que nos aparta del amor de Dios y de nuestros hermanos”.
Vivir la congruencia
El Arzobispo Metropolitano de Guadalajara exhortó, ante la Santísima Virgen de Guadalupe, a comprometernos más a la renovación en la vida cristiana, y a reconocer a Jesucristo como nuestro Dios y Señor, a la construcción del Reino de Dios, viviendo en comunidad, y a vivir como el Espíritu de Nuestro Señor Jesucristo.
“Que la Santísima Virgen María, nuestra madre, nos alcance la gracia de renovarnos en nuestra identidad cristiana, y que en nuestra Iglesia en México sea más conocido el proyecto Global de Pastoral (PGP), para que vaya siendo puesto en práctica, y seamos verdaderos discípulos de Nuestro Señor Jesucristo.
“Que en cualquier cosa que realicemos, hagamos valer nuestra condición de discípulos del Señor Jesucristo, porque solo así cambiaremos el rosto de nuestra Patria que esta manchada, ensangrentada, golpeada.
“¿Entonces, ¿Por qué el rostro de Cristo no brilla, no resplandece en nuestra Patria?, porque nosotros, los hijos de María de Guadalupe y discípulos de Cristo, no hacemos valer nuestra vida cristiana, y la inmensa mayoría de los que conformamos este país somos cristianos”, concluyó el Cardenal Robles Ortega.

Publicar un comentario