Concluido el rezo del Ángelus dominical, el Santo Padre señaló que “con preocupación, sigo el conflicto en Ucrania oriental, que se ha exacerbado nuevamente en estas últimas semanas”.
El 19 de agosto la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE) denunció que los dos bandos en conflicto han violado repetidamente el alto al fuego firmado en Minsk (Ucrania) el 5 de septiembre de 2014. Desde que comenzaron los enfrentamientos, en febrero del año pasado, han muerto cerca de 7 mil personas, entre ellos más de 300 civiles extranjeros.
Por su parte la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ha asegurado su firme “apoyo a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania”, al tiempo que aseguró que “cualquier intento de los separatistas apoyados por Rusia de tomar más del territorio de Ucrania sería inaceptable para la comunidad internacional”.
El Papa señaló que “renuevo mi llamamiento a fin de que se respeten los compromisos asumidos para llegar a la pacificación, y con la ayuda de las organizaciones y de las personas de buena voluntad, se responda a la emergencia humanitaria en el país”.
Ucrania celebra mañana, 24 de agosto, 14 años de su independencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS).
El Santo Padre expresó su deseo de que “el Señor conceda la paz a Ucrania, que se prepara a celebrar, mañana, la fiesta nacional. ¡Que la Virgen María interceda por nosotros!”.

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