Jorge Carrillo-Sánchez
El Papa Francisco en la encíclica verde, Laudato Si, nos orienta: “Si de verdad queremos construir una ecología que nos permita sanar todo lo que hemos destruido, entonces ninguna rama de las ciencias y ninguna forma de sabiduría puede ser dejada de lado, tampoco la religiosa con su propio lenguaje”
Al inicio del mes de agosto, con las lluvias ya intensas, en el bosque de La Primavera se da la proliferación de los insectos, esos pequeños seres que representan el 70 % de las especies animales conocidas. Entre ellos los más diversos son las mariposas, los escarabajos y la polilla.
Los insectos son indispensables en el ecosistema, ya que cumplen funciones importantes. Son depredadores de otros invertebrados, por lo que controlan las plagas; descomponen y eliminan la materia orgánica; y al ir de flor en flor transportan el polen y lo transfieren desde el estambre hasta el estigma de las plantas con flores, fecundando los óvulos y haciendo posible el milagro de la vida entre plantas.
Durante las dos primeras semanas florecen la siempreviva, el pasto eragrostis y los colomos con sus hojas en forma de corazón; el guayabo anuncia que pronto tendrá sus ricos frutos con la presencia de su hermosa y blanca flor. El quiote brota en el agave, el reino de los hongos se viste de gala con el Amanita Alexander a ras de suelo y prolifera el anís, esa pequeña planta aromática con propiedades medicinales y gastronómicas. El topo husmea en su madriguera, los escarabajos peloteros anidan y los renacuajos se multiplican.
En la tercer semana florece la perfumada Bouvardia, con su conformación tubular en racimo y pétalos en forma de estrellitas de color rosa, rojo o blanco y se asoman las flores de la Bletia roezili. Entre las plantas la mariposa cara de perro deja ver su diseño.
Una semana antes de terminar agosto, reaparece la luna llena, y con su luz plata baña el jitomate de cerro, y el Pleurotus, el hongo comestible que abunda entre los árboles y el suelo. El árnica florece, y pinta los pastos de color amarillo. El Tripsacum de tallo grueso y abundante hoja ancha y alargada, también florece.
A lo largo de este mes el bosque de la primavera ofrece a los tapatíos servicios ambientales gratuitos, con sus procesos naturales y ecosistemas, que como sociedad necesitamos para mantener directa o indirectamente nuestra calidad de vida, favoreciendo nuestra salud y bienestar.
En Jalisco se debe realizar un plan de generación y largo aliento que permita visualizar la conservación de este ecosistema único de nuestro bosque, reconociendo que el interés público está sobre el interés particular y que todos los actores sociales deben velar por el cumplimiento de acciones en defensa de nuestro bosque. No debe negociarse con nadie el bienestar de millones de personas que tienen derecho a la vida saludable.

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