El mensaje expresado en la carta pastoral con motivo del Domingo Universal de las Misiones, indicó que las “críticas, desconfianza y desafecto expresado, por no pocas personas, incluidos católicos, a través de los medios de comunicación social, hacia la Iglesia Católica y su jerarquía –se han realizado- con frecuencia sin tener un conocimiento cabal de los hechos o de los procedimientos en la vida de la comunidad eclesial”.
El Arzobispo explicó que el “Papa es el Sucesor del Apóstol Pedro, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia Universal, y que él tiene la potestad, después de numerosas consultas, de nombrar libremente a los obispos o confirmar a los que han sido legítimamente elegidos”.
“Así como sucede con otras instituciones, la Iglesia exige y busca que en materias que son propias de la competencia de la autoridad eclesiástica se le respete su plena libertad y no sea sometida o juzgada por los vaivenes de la contingencia”, indicó.
La misiva también recordó a los sacerdotes y diáconos su “especial obligación de mostrar respeto y obediencia al Sumo Pontífice y a su Ordinario propio, es decir, a su Obispo”.
Por su parte, los laicos “están obligados a observar siempre la comunión con la Iglesia, incluso en su modo de obrar. Por lo mismo, es inaceptable que se obstruyan o interrumpan las celebraciones litúrgicas, que se agreda a los pastores de la Iglesia y se tenga actitudes contrarias a la unidad en la fe, en el culto y en la vida de las comunidades”.
Mons. Caro dijo que los fieles deben “aceptar con prontitud y cristiana obediencia” a quienes los pastores “declaren como maestros de la fe o rectores de la Iglesia” y que los laicos tienen el “derecho” y “deber” de manifestar a los pastores “su opinión sobre aquello que pertenece al bien de la Iglesia y de manifestarla a los demás fieles, salvando siempre la integridad de
la fe y de las costumbres, la reverencia hacia los pastores y habida cuenta de la utilidad común y de la dignidad de las personas”.
Por su parte, manifestó, “los pastores de la Iglesia debemos ser los primeros en reconocer las falencias o incoherencias de la Iglesia, constituida no sólo por su jerarquía sino por todos los bautizados, y pedimos perdón -una vez más- por nuestras deficiencias y faltas a la luz de las
enseñanzas y ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo”.
El Arzobispo de Puerto Montt invitó a todos y “especialmente a los creyentes a una actitud objetiva, serena y fundada en la verdad y la misericordia, como la Iglesia quisiera también practicarla con todos. Preguntémonos siempre, como San Alberto Hurtado: ‘¿Qué haría Cristo en mi lugar?’”.
Antes de finalizar su mensaje, Mons. Caro llamó a los católicos “más allá de las opiniones personales” a orar y “sentir con la Santa Madre Iglesia jerárquica”. También, a pedir al Señor y a la Virgen María para que “aumenten en todos nosotros el amor y la mirada de la fe sobre la Iglesia y sus Pastores, sujetos –como todas las personas- a posibles equivocaciones pero,
puestos por Dios para guiar a la Comunidad Cristiana y a toda la humanidad hacia la Patria del Cielo”.
Por último, la carta pastoral recordó las palabras de Jesús a los Apóstoles y sucesores: “Quien a ustedes escucha, a mí me escucha; quien los rechaza a ustedes, a mí me rechaza; y el que me rechaza a mí rechaza al que me envió”.
Lea el mensaje completo aquí: http://arzobispadodepuertomontt.cl/wp/carta-pastoral-sobre-el-domingo-universal-de-las-misiones-y-el-amor-a-la-iglesia-del-senor/
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— ACI Prensa (@aciprensa) marzo 23, 2015

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