El Obispo, les manifestó que: “El Señor, a través de la Eucaristía quiere estar presente aquí donde ustedes trabajan, donde se ganan el sustento para alimentar a sus familias, aquí donde ustedes viven sus penas y alegrías, sus dolores y también sus esperanzas….El Señor quiere venir a compartir sus vidas, quiere estar siempre con ustedes y acompañarlos todo el día y El quiere que ustedes le abran la puerta y lo inviten a pasar e invítenlo a sentarse a la mesa.”
Monseñor Héctor Vargas destacó el caminar de Su Santidad Francisco y de la valoración de cada persona, diciendo que: “Como nos dice SS Francisco, el Señor está muy preocupado por sus personas, porque lo único que El quiere, es que ustedes tengan una vida hermosa, que sea plena y para que eso sea así, necesariamente debemos aprender a amar”.
Señaló que: “Hoy las enfermedades más tristes y dolorosas, no son las enfermedades del cuerpo, son las enfermedades del alma, siendo la más grande la falta de amor, …hay quienes lo tienen todo, a lo mejor tienen muchos logros, satisfacciones, incluso conquistar el mundo entero, pero si no logró amar o no logró experimentar si era correspondido, se sufre mucho, porque en la vida lo único que nos hace felices es el amor, es lo único que nos ayuda a vivir contentos, alegres, esperanzados y luchar todos los días, por cada familia, por amor a su esposa, esposo, a sus hijos, …el amor es Dios, El es el autor del amor y nos creó para amar, no fuimos creados para otra cosa”.
Sus palabras, que fueron seguidas con gran atención, nuestro obispo los llamó a vivir el amor del Señor, sentimiento que va ligado al perdón, “sólo el que ama es capaz de perdonar, …Dios no nos pide nada que no seamos capaces de hacer o de alcanzar y lo que Dios nos propone está a la altura de nuestra grandeza como persona, como ser humano”.
Al finalizar, les recordó el tiempo que estamos viviendo, llamándolos, nuevamente, a abrir sus puertas al Señor y dejarlo entrar, en sus vidas, en sus trabajos, en todo momento : “Ahora que se acerca Semana Santa, abrámosle al Señor nuestro corazón, dejémoslo entrar, no le tengamos miedo a su Palabra, si El lo único que quiere es nuestro bien, porque con tal que seamos felices, El dio la vida y derramó su sangre, El es el camino”.
Los locatarios, agradecieron enormemente la presencia del Obispo y sus palabras, a quien lo dejaron invitado para nuevas celebraciones.
“Estamos agradecidos que él esté acá en el mercado, donde estamos todos los días trabajando y aquí pasamos casi todo el día con nuestras alegrías, penas y esperanzas; estamos muy agradecidos por sus palabras y esperamos tenerlo pronto por acá una vez más”, señaló Ricardo Fierro, Presidente de los locatarios del Mercado Municipal.
“Es maravilloso todo lo que nos dejó y la misa aquí fue una verdadera bendición”, propietaria del reconocido Restaurant El Criollito, la señora Hermelina Acuña, locales 38 y 39.
“Fue muy emotiva la misa del obispo, todas sus palabras y él es muy cercano y sencillo, estoy muy contenta”, valoró Rosita, del local de artesanía, local 77.
María Hilda Oporto, al respecto señaló que: “ Soy quien por más de 14 años, trae la Virgen Peregrina a los locales, donde la reciben con mucho amor y tener aquí una misa con el Obispo es una bendición”.
“Nos gustó mucho y sus palabras fueron muy importantes”, dijo don Gerardo Contreras, Restaurant El Turista.
Fuente: Comunicaciones Temuco

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