Estas devotas mujeres cuidan al Cristo que protegió a la Virgen de Guadalupe

REDACCIÓN CENTRAL, 29 Jun. 19 (ACI Prensa).- Las devotas mujeres que integran la Asociación de las Damas de Amor y Honor de Nuestra Señora de Guadalupe tienen una especial misión desde hace más de 20 años: cambiar las vestiduras del cojín que sostiene la imagen del “Cristo del Atentado” que se encuentra en la Basílica de Guadalupe en Ciudad de México.

Margarita Albarrán Ramírez, coordinadora de la asociación, comenta que “es un honor venir a cambiar las vestiduras de su cojín, es una dicha hacerlo desde hace tantos años”.

La cuenta en Instagram de la Basílica de Guadalupe explica que las mujeres de la asociación cambian las vestiduras de acuerdo al tiempo litúrgico. Actualmente son verdes, color que “simboliza la esperanza”.

Gloria Hernández, una de las iniciadoras de la asociación, cuenta que el “Cristo del atentado” las “ayuda y protege porque siempre que le pedimos algo nos los concede y yo le tengo mucha y fe y vengo con mucho amor a cambiarle su ropita”.

“Yo cuando vengo aquí estoy tranquila, me siento otra persona y siempre le pido con mucho amor por la paz del mundo”, agregó.

       

 

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Desde hace más de 20 años; las integrantes de la Asociación de las Damas de Amor y Honor de Nuestra Señora de Guadalupe, llegan con amor, fervor y devoción a cambiar las vestiduras del cojín que soporta la imagen del “Cristo del Atentado” que se encuentra en el interior de la Casa Sagrada de la Morenita del Tepeyac. Doña Margarita Albarrán Ramírez, coordinadora de dicha Asociación menciona que “Es un honor venir a cambiar las vestiduras de su cojín, es una dicha hacerlo desde hace tantos años”. Dice la historia que el 14 de noviembre de 1921, un hombre desconocido se acercó al altar con un ramo de flores, en el cual había ocultado una bomba de dinamita que estalló alrededor de las 10:30 h. los desperfectos fueron en las gradas del altar que son de mármol, en los candeleros de latón y en la Sagrada Imagen de Nuestro Señor Crucificado que retorcida cayó al suelo protegiendo el cuadro de Nuestra Señora de Guadalupe pues el cristal que la recubre no sufrió ningún desperfecto. Desde entonces la imagen del llamado “Cristo del Atentado” es venerada por cientos de fieles católicos que visitan la Basílica de Santa María de Guadalupe; este grupo de las Damas de Amor y Honor cambian la vestidura cada Tiempo Litúrgico, actualmente es de color verde, el cual simboliza la esperanza. Doña Gloria Hernández tiene el privilegio de ser una de las iniciadoras “Él nos ayuda nos protege porque siempre que le pedimos algo nos los concede y yo le tengo mucha y fe y vengo con mucho amor a cambiarle su ropita…Yo cuando vengo aquí estoy tranquila, me siento otra persona y siempre le pido con mucho amor por la paz del mundo”.

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28 Jun, 2019 a las 2:42 PDT

La historia del Santo Cristo del Atentado

Un detalle poco conocido de la Basílica de Guadalupe es el atentado con una bomba que sufrió la imagen de la Virgen en los primeros años del siglo XX, y cómo un crucifijo la protegió al recibir el impacto de la explosión.

Se le conoce como el “Santo Cristo del Atentado”, y producto de la explosión el crucifijo quedó retorcido.

La imagen se conserva hoy en la parte posterior de la Basílica de Guadalupe, junto a la historia y la foto que se tomó tras el atentado.

De acuerdo al relato, el 14 de noviembre de 1921 “un hombre desconocido, con el pretexto de depositar él mismo un ramo de flores se acercó al altar y colocó su ofrenda ante la Imagen venerada de Nuestra Señora”.

“Alrededor de las 10:30 de la mañana, estalló una bomba de dinamita que se hallaba oculta entre las flores. Los desperfectos fueron en las gradas del altar, que son de mármol, en los candeleros de latón y en esta Sagrada Imagen de Ntro. Señor Crucificado, que retorcida cayó al suelo”.

El relato recuerda que el cristal del cuadro que protegía la imagen de la Virgen de Guadalupe “ni siquiera se estrelló” tras la explosión.

La indignación del pueblo mexicano por el atentado fue grande y el 17 de noviembre “el comercio de nuestra capital cerró durante 5 horas como protesta por este incalificable atentado”.

“Desde entonces, el pueblo fiel de México venera de un modo especial esta Imagen de Ntro. Sr. Jesucristo, que protegió a su Santa Madre de tan perverso atentado”, asegura el relato.

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