
Un choque de civilizaciones
Si nos atenemos a cómo se presenta en sus aspectos más radicales, es difícil pensar que el islam es compatible con las sociedades democráticas. A pesar de que desde el seno de la propia sociedad musulmana se alzan voces disidentes:
“No hablamos de cristianofobia y al cristianismo se le critica sin reparos, pero si criticamos al islam se nos tacha en seguida de islamófobos. Dicen algunos iluminados que es que hay que proteger a las minorías y no entiendo, ¿los musulmanes en el mundo somos una minoría?” Son declaraciones de la activista melillense Mimunt Hamido, que se define como musulmana por la cultura y a la vez laica: “Separar la fe de la política es muy difícil en el islam, pero se puede hacer. Túnez está en ello, Turquía es un país laico. El error que se comete en Europa es pensar que los musulmanes no podemos avanzar y dejar atrás dogmas que nos perjudican. La izquierda europea justifica lo injustificable agarrándose a que es “nuestra cultura”. Hay que proteger a las minorías, pero no ceder ante símbolos y costumbres llamados “culturales” que atentan contra la libertad y los derechos humanos.” (“¿Feminismo islámico? ¡Ja!”) Pese a declaraciones de este tenor, que con creciente (aunque quizá insuficiente) frecuencia se producen en los países islámicos, en Occidente pesa demasiado la imagen de la intolerancia y la violencia vinculada al islam.Yihad
De nuevo una declaración de principios procedente del mundo musulmán: “Obviamente no todos los musulmanes son terroristas pero, lamentablemente, la mayoría de los terroristas en el mundo son musulmanes.” Esta dura afirmación, que muchos hoy se atribuyen, la escribió en 2004 Abd Al-Rahman Al-Rashed, a la sazón editor del diario árabe de mayor prestigio, con cerca de un cuarto de millón de ejemplares diarios, Al-Sharq Al-Awsat (El Oriente Medio), con sede en Londres y difusión internacional: “Los secuestradores de estudiantes en Osetia son musulmanes. Los secuestradores y asesinos de los obreros y cocineros nepalíes también son musulmanes. Los que violan y asesinan en Darfour son musulmanes, y sus víctimas también son musulmanes. Los que se inmolan en complejos residenciales en Riad y Al-Khobar son musulmanes. Aquellos que secuestraron a los dos periodistas franceses son musulmanes. Las dos que se inmolaron en dos aviones hace una semana eran musulmanas. Bin Laden es musulmán. La mayoría de los que han llevado a cabo operaciones suicida contra autobuses, escuelas, casas y edificios en todo el mundo durante los últimos diez años también son musulmanes. Qué récord tan terrible. ¿No dice esto algo sobre nosotros, sobre nuestra sociedad y nuestra cultura? Si reuniéramos todas estas imágenes en un día, veríamos que son difíciles, vergonzosas y humillantes para nosotros. Sin embargo, en lugar de evitarlas y justificarlas es imprescindible que antes que nada reconozcamos su autenticidad, en lugar de fabricar elocuentes artículos y discursos que proclaman nuestra inocencia. Sólo seremos capaces de limpiar nuestra reputación una vez que admitamos el hecho diáfano y vergonzoso de que la mayoría de los actos terroristas del mundo hoy son perpetrados por musulmanes. Tenemos que darnos cuenta de que no podemos corregir la condición de nuestra juventud, que lleva a cabo estas deshonrosas operaciones, hasta que hayamos tratado las mentes de nuestros jeques, que se han convertido a sí mismos en revolucionarios de púlpito que envían a los hijos de otros a combatir mientras ellos envían a sus propios hijos a escuelas europeas.” En los últimos cinco años el yihadismo ha llevado a cabo 46 ataques contra las fuerzas de seguridad de los países occidentales, con resultado de 18 agentes asesinados: “Los europeos sufren tres de cada cuatro atentados terroristas, la mayoría por arma blanca y contra agentes que patrullan las calles. Los investigadores constatan que, en los últimos años, el yihadismo violento ha centrado su atención en las fuerzas policiales y las fuerzas armadas en todo el mundo. Los policías y militares son un enemigo directo y primordial y, además, son percibidos como objetivos mucho más legítimos que la población civil.” (46 ataques yihadistas contra policías en cinco años en Occidente)Inmigrantes
Asociar islam a terrorismo puede resultar injusto, pero también resulta injusto achacar a los occidentales una visión negativa y violenta del islam que los propios gobernantes y líderes religiosos musulmanes han construido a lo largo de décadas. Imágenes de Irán antes y después de la revolución islámica de 1979, protagonizada por Jomeini. La primera corresponde a las parlamentarias iraníes de ambos períodos:Soluciones
El barco de la historia de una misma y única humanidad. El barco de una España en la que un 13 por ciento de sus habitantes son extranjeros y algo más de un tres por ciento son musulmanes. Unas cifras que crecen con rapidez, dada la tasa de fecundidad de las mujeres musulmanas frente a las no musulmanas. Alejandro Portes es una de las máximas autoridades mundiales en inmigración. Miembro de las universidades de Princeton y Miami, ha recibido el premio Princesa de Asturias de Ciencias Sociales 2019 por sus estudios sobre los fenómenos migratorios: “En España hubo mucha tolerancia: incluso durante la crisis económica, no hubo una reacción nativista. Ahora ocurre que hay una inmigración sostenida subsahariana, refugiados económicos, impuesta por cruces a través del Mediterráneo, que puede generar en países hasta ahora tolerantes reacciones en cadena que acaben en apoyo a movimientos nacionalistas. El surgimiento de Vox tiene que ver con eso, como el triunfo de la extrema derecha en Italia. España ha sido un país muy cuidadoso con la inmigración, pero no puede permitir una inmigración descontrolada. Basándose en numerosas investigaciones, Portes sostiene que una suerte de asimilación parcial garantiza una integración eficiente de las comunidades inmigrantes: “Es precisamente contrario a la asimilación del inmigrante, que era lo que defendían los académicos y los políticos. Pero los datos indicaban otra cosa. La aculturación selectiva, preservar el lenguaje y la cultura, integrarlos con el aprendizaje del inglés, era lo beneficioso. Se aprende una cosa pero no se abandona la otra. En Florida, supuso el crecimiento económico de Miami, que se convirtió en una ciudad cosmopolita. Portes, considerado hoy uno de los sociólogos de mayor prestigio internacional, se detuvo a estudiar un fenómeno que tenía delante de sus narices: la exitosa comunidad de cubanos establecida en Miami, a la que él mismo perteneció, y su comparación con los mexicanos que emigraban a EE.UU. y se repartían por el Sur y el Oeste del país. Los cubanos eran un grupo concentrado geográficamente, dedicado al emprendimiento empresarial, con una red de apoyo mutuo entre sus miembros y donde se mantenían la cultura del grupo. «Era un fenómeno positivo», dice a este periódico sobre el modelo al que bautizó como «enclave étnico». Otros ejemplos eran la comunidad coreana en Los Ángeles, la judía del Lower East Side neoyorquino o los «chinatowns» de muchas ciudades estadounidenses. [¿La solución] Crear programas de llegada e integración sistemáticos y controlados. Que no se permita la llegada descontrolada.” (Alejandro Portes: «España ha sido muy cuidadosa con la inmigración, pero no puede ser descontrolada») El mundo es complicado, , y a las generaciones actuales de españoles nos toca hacer frente a este fenómeno que no es nuevo en nuestra Historia, pero sí reviste caracteres específicos, la inmigración, en especial de personas ajenas a nuestra cultura. Que sepamos acertar con las soluciones renunciando a lo fácil, a la demagogia populista, y recordando que nuestras raíces están ancladas también en un pasado de inmigrantes y que nuestra identidad nacional nace de unos orígenes cristianos. Solo teniéndolo en cuenta conseguiremos hacer España mejor. ¡Si Dios quiere!TU DÍA ACTUALL
Vox se juega su futuro si pierde la virginidad ideológica en los pactos. El periodista Alfonso Basallo habla en su artículo de opinión del partido liderado por Santiago Abascal. Y opina: “La de Vox es un carrera de resistencia, no un sprint para pactar con PP y Cs, a cambio de nada, dejándose la virginidad ideológica en la gatera. Para eso no hacía falta un partido como Vox. Si va de escudero del PP para ensillarle el caballo, adiós Vox”. La opinión completa, aquí.
Apoyo a Reig Pla / “En ningún otro lugar se han ocupado de nuestro sufrimiento”. "Nunca mi fe supuso ningún problema con mi orientación sexual, siempre me sentí acogido en mi grupo parroquial". "En el instituto me decían que el problema era que no me aceptaba del todo y esa serie de cosas, que creo que no eran ciertas, porque a la vista estaba que no ocultaba mi vida gay". El testimonio de apoyo al obispado de Alcalá de Henares, aquí. Planned Parenthood lidera un nuevo intento de legalizar el aborto la América hispana. Nicaragua, Guatemala y Ecuador son los países escogidos por Planned Parenthood para iniciar una nueva ofensiva pro aborto en Hispanoamérica. Los abortistas utilizan casos extremos como ariete para derribar leyes protectoras de la vida humana que les impiden hacer negocio con el aborto. La noticia, aquí.La entrada El Brief: ¿Democracia con burka? se publicó primero en Actuall.

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