Redacción ArquiMedios
El viernes 18 de enero de 2019, los integrantes de la nueva caravana migrante que permanecían en la frontera con Guatemala cruzaron hacia México. Al respecto, la Diócesis de Tapachula (Chiapas) emitió un comunicado en el que manifiesta su apoyo fraternal a los migrantes.
“Nuevamente han llegado a la frontera sur de México hermanos provenientes de la región norte de Centroamérica buscando pasar por nuestro territorio para llegar a la frontera norte de nuestro país.
“Por tanto, la Iglesia Católica no es indiferente a la complejidad del desplazamiento de las movilizaciones humanas en estos países. Ciertamente, a nosotros no nos toca abrir la frontera o proponer políticas y leyes migratorias, más bien nos toca humanizar esas políticas, leyes y atenciones en materia de migración y estar del lado de quien lo necesita. Por supuesto, que nuestra ayuda no es más que un esfuerzo dentro de todo lo que la sociedad en general realiza”, señala el comunicado firmado por Monseñor Jaime Calderón Calderón, VIII Obispo de Tapachula.
Además, la Diócesis recalca que el servicio a los migrantes es permanente, “ofrecemos un servicio permanente a todo hermano que pasa por nuestras tierras en el Albergue Belén. Este espacio es la primera ayuda con la que cuenta el migrante a su llegada. Hace unos días lo hemos abierto con un equipo de sacerdotes al frente para su funcionamiento. Atenderemos y serviremos a todos aquellos que quieran entrar, pero no nos hacemos cargo de los que sólo llegan con fines delictivos y permanecen afuera. Al respecto, hemos pedido que las autoridades correspondientes actúen cuidando del bienestar de todos.
“Queremos invitar a los hermanos laicos, religiosas, religiosos y sacerdotes a sumarnos en esta misión de ayuda humanitaria a la caravana de hermanos migrantes. Implementaremos el plan que hemos realizado en experiencias pasadas y nos ha funcionado para acompañar a los hermanos de Centroamérica. Los puntos donde concentraremos la ayuda serán en Suchiate, Tapachula, Mapastepec, Pijijiapan y Arriaga o Tonalá. Les pedimos a los sacerdotes Foráneos que organicen y monitoreen el avance del apoyo. Recordemos que ellos no vienen buscando albergues, sino los espacios céntricos y descampados para pernoctar y continuar su camino”.
Las acciones son coordinadas por el Padre Cesar Augusto Cañaveral Pérez, coordinador de la Pastoral de la Movilidad humana en la Diócesis. Se solicita apoyo a la comunidad para proveer de alimentos, medicamentos, ropa y productos de higiene personal (tortas, tamales o guisos distintos como huevos y caldos, hemos visto que eso ayuda bastante, pero sugerimos que no lleve nada de picante; además, prever comida para mujeres y niños pequeños. Hay que abastecerse de pomadas para las ampollas y quemaduras del sol, así como de medicinas para la fiebre, infecciones estomacales y dolores musculares. Sería bueno darles ropa, zapatos, calcetines, pañales y paraguas).
En Tapachula las oficinas de la Vicaría de Pastoral (17 poniente entre 6° y 4° norte a lado de rialfer San Juan) estarán disponibles para recibir la ayuda en víveres; en los demás lugares los centros de acopio serán las parroquias.
Finalmente, Monseñor Jaime Calderón exhorta a todas las organizaciones civiles e instituciones de ayuda y protección “para unir nuestros esfuerzos y salir adelante en esta emergencia humanitaria”.
Durante la madrugada del viernes 18 de enero, unos dos mil participantes en la primera caravana de este año llegaron al puente internacional y decidieron cruzarlo, sin que hayan sido molestados por ninguna autoridad. Durante varias horas caminaron hacia Tapachula y se quedaron en la plaza central “Miguel Hidalgo”, sin contar con documento alguno que acredite su estancia legal en el país.
Ante el cruce de este grupo, quienes portan una bandera de Honduras, no existen personas a lo largo del recorrido a pie que les brinden ayuda como ocurrió con las caravanas del año pasado.
Comunicado completo:

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