Al saludar a una delegación del Movimiento Shalom que se encuentra en Roma después de una carrera solidaria para sensibilizar a la opinión pública sobre la persecución de los cristianos en el mundo, el Papa pidió que continuasen “el camino espiritual de oración intensa, de participación concreta y de ayuda tangible en defensa y protección de nuestros hermanos y hermanas, perseguidos, exiliados, asesinados por el solo hecho de ser cristianos”.
“Pido que la Comunidad Internacional no permanezca silenciosa e inerte ante tal crimen inaceptable que constituye una preocupante deriva de los derechos humanos más elementales”.
Por otro lado, animó a los fieles a vivir con alegría y serenidad esta semana en la que “se prolonga la alegría de la Resurrección de Cristo”.
Y, antes de terminar, hizo una invitación especial: “Para vivir más intensamente este periodo, nos hará bien leer cada día un trozo del Evangelio en el que se hable del acontecimiento de la Resurrección”.

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