
Este 6 de septiembre, vigésimo tercer domingo del tiempo ordinario, el padre Felipe Herrera Espaliat nos invita a preguntarnos si estamos abiertos a ser corregidos por los demás. El Evangelio nos propone el tema de la corrección fraterna, pero dicha acción siempre puede tener dos direcciones. Con la gracia de Dios podremos tanto corregir como ser corregidos.

Publicar un comentario