Gloria Aguilar
El Colegio, Trabajo y Hogar de Jalisco, con más de 60 años de experiencia, es una institución interesada en la formación integral de alumnos con valores humanos como el amor, el respeto, la honestidad y la solidaridad al prójimo con un enfoque cristiano-católico.
Esta comunidad educativa, integrada por 250 alumnos en los niveles de Preescolar y Primaria, comenzó su labor en la primera mitad de la década de los años 50 en beneficio de los primeros habitantes de la colonia del Fresno.
Incorporado a la Secretaría de Educación Jalisco, ofrece, además de la curricula propia del plan de estudios vigente, materias adicionales como inglés, música y computación.
Las inscripciones permanecen abiertas todo el año, además ofrece un horario extendido hasta las 3:00 p.m., en el cual los alumnos participan en diferentes talleres de música, futbol y jazz y en clubes de tareas y de matemáticas.
Los inicios
En 1954 la Reverenda Madre Luz Martínez Martínez, Hermana religiosa de María Reparadora, comenzó esta misión para ayudar a personas, obreros y trabajadores de escasos recursos económicos, a mejorar su calidad de vida, su condición moral, su instrucción y percepciones monetarias.
Con el apoyo de personas generosas que compartieron este ideal, entre ellas las familias Martínez Martínez, Michel Velazco – especialmente la señora Gloria-, vecinos de la colonia del Fresno y muchas personas más, comenzaron a consolidar el proyecto de construcción del Colegio, Trabajo y Hogar de Jalisco y el templo de María Reparadora.
Actualmente está labor beneficia a los nietos de los primeros alumnos, que como sus abuelos, conocen y viven los valores humanos y espirituales en este espacio. El Presidente de la Asociación Civil del colegio, Lic. Vidal González Durán y su esposa, Señora Cristina Vázquez de González, junto con la Directora del plantel, Gabriela de Guadalupe Morales Arcaraz siguen la misión de la Madre Luz Martínez Martínez, de educar en el amor a Dios, a los Sacramentos; instruir a los niños de Preescolar y Primaria y acompañar a los padres de familia en la educación y crecimiento de sus hijos.
Disciplina
con dignidad
Mtro. Juan José Esquivias
El esquema de disciplina basado en la “obediencia-castigo” no responde en nuestros días a la intencionalidad educativa de la colaborar en la formación de los alumnos. La obediencia-sanción no contribuye el proceso de maduración y responsabilidad crítica que pretendemos en la institución educativa ni se sostiene frente a la interpelación valórica que los alumnos viven hoy.
En el esquema relacional de los adolescentes y jóvenes, principalmente en el entorno escolar, no basta el puro mandato si no viene acompañado de un sustento dialógico, mucho menos cuando atenta en cualquier manera su integridad humana. Es una cuestión ética que sobrepasa la estética, lo que importa es el centro de donde brotan los deseos y las acciones.
Centremos nuestro esfuerzo, en la formación del corazón y la lucidez de la inteligencia, que contribuyan a formar personas críticas, responsables de sí mismas y de su entorno. Una disciplina con dignidad, que contribuya en la formación del carácter como hombres y mujeres que no sólo sean buenos sino que sepan hacer el bien.
Encontrar las mejores estrategias para una disciplina con dignidad es una tarea que sólo puede construirse en corresponsabilidad: personal escolar, alumnos y padres de familia.
La institución educativa es un espacio social importante para la conformación de la personalidad a través de las relaciones interpersonales; es de decir, la formación del carácter, objetivo fundamental de la disciplina con dignidad, sobrepasa los procesos de enseñanza-aprendizaje que se dan dentro del aula.
Nuestra misión educativa es colaborar en la formación de “personas”, lo que implica que en todos los ámbitos de la vida escolar como en las dimensiones que componen la existencia, lo central es la dignidad humana, ésta es el punto de partida, el valor irrenunciable y no negociable. Es decir, es posible disciplinar el comportamiento de los jóvenes sin deteriorar su dignidad.
La disciplina con dignidad como parte del proceso formativo de los jóvenes asume la centralidad de los aspectos afectivos del alumno y del profesor, el proceso de enseñanza-aprendizaje es parte del proceso interrelacional dentro de la comunidad social que se configura en la escuela.
Lo que importa es el corazón del joven como una persona compasiva, consciente, competente, comprometida y conciliadora. “Lo importante no es lo que entra por la boca sino lo que sale del corazón”.
Aprender a hacer
José Andrés Guzmán Soto
Hoy en día, muchos padres de familia están muy preocupados por el futuro de sus hijos. Por ello, los obligan a ir a la escuela de natación, de música, de baile, de artes marciales, de futbol o de otro deporte, etc. Todo con el fin de que sean más competitivos, o desarrollen mejor sus competencias, aunque en realidad los niños lo hagan para satisfacer el capricho de sus padres, y pierden así ese tiempo valioso de la infancia.
Otros niños y jóvenes no tienen tanta suerte, porque a temprana hora ya tienen que trabajar, teniéndose que salir de la escuela primaria o secundaria, viendo sus sueños rotos de no poder estudiar o no poder preparase para tener un futuro mejor. Esto trae como consecuencia que los trabajos que realizan sean mal pagados, y los jóvenes y niños sean explotados y considerados como elementos desechables en el mundo laboral.
Ante esta realidad nos vienen luego las preguntas: ¿cómo preparar a nuestros niños y jóvenes para un futuro más prometedor?, ¿cómo podemos ayudarles a lograr sus sueños? ¿Qué herramientas podemos proporcionarles para su pleno desarrollo?
Considero que el primer paso para ello es tener en cuenta que los niños y jóvenes no son “propiedad privada” de los padres, sino seres humanos en proceso de desarrollo, por lo cual no debemos imponerles lo que a nosotros nos gusta, o bien llenarlos de responsabilidades como si fueran adultos pequeños. Dejemos que el tiempo y el amor que les tenemos sean los que vayan mostrándoles el camino a seguir y en ese proceso de aprendizaje −acierto, error− vayan encontrando el camino de desarrollo de sus capacidades.
El segundo paso a tomar en cuenta es el apoyo a su formación como seres humanos, porque antes de ser un profesional es ante todo un ser humano con valores, principios y virtudes que lo hacen digno de respeto, para que a sus vez sepan respetar a los demás; para ello el desarrollo de su socialización es tremendamente indispensable.
Un tercer aspecto a tomar en cuenta es el apoyo que debemos de brindar a los niños y jóvenes en el desarrollo de sus aptitudes para trabajar en equipo, porque hoy en día el trabajo colaborativo es indispensable para lograr diferentes objetivos en el trabajo.
Otro aspecto importante, es la confianza que nosotros les demos para desarrollar su capacidad de iniciativa y de asumir riesgos en el proceso de logro de sus proyectos.
Desarrollar las competencias y las capacidades es una tarea personal; nadie puede caminar su camino, sino solo ellos. Nosotros estamos para ayudarles, para acompañarlos, para impulsarlos, pero sólo ellos deciden su proyecto de vida.

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