“Se encontraron inconsistencias totales en la denuncia, con la respuesta liberadora de la supuesta víctima que dijo ‘yo no soy víctima, el P. Benigno y yo somos grandes amigos. Yo no tengo nada que achacarle ni sucedió lo que dicen que sucedió’”, indicó el Prelado a la prensa local.
En abril de 2014 se hizo pública la acusación ante el Vaticano de siete sacerdotes de Tijuana por supuesto acoso y abuso sexual de menores, investigación que venía de 2012. El Arzobispo dijo que los otros casos siguen en proceso y que ya se enviaron a Roma la entrevista y transcripción de la conversación con las supuestas víctimas.

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