La donación de Francisco fue llevada por el Limosnero Apostólico, Cardenal Konrad Krajewski, quien se encuentra de misión en esta isla. “Hemos sido enviados por el Papa porque Europa ha olvidado un poco que hay tantos campos” en Grecia, señaló en una reunión con Andreas Gougoulis, responsable del Gobierno griego del servicio de acogida e identificación de migrantes.
La delegación que encabeza el Purpurado está integrada también por el Presidente de la Comisión Episcopal Europea y Arzobispo de Luxemburgo, Mons. Jean-Claude Hollerich; y por el Arzobispo de Atenas, Mons. Sevastianos Rossolatos.
La donación de cien mil euros apoyará la obra de Caritas Hellas en favor de los solicitantes de asilo y refugiados. Esta fue recibida por María Alverti, directora de la organización caritativa de la Iglesia local.
El limosnero apostólico dijo que Francisco quiere ser un puente hacia una vida mejor para los refugiados, entre quienes están muchos niños y mujeres embarazadas que llevan meses esperando ingresar a Europa.

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