“Yo creo que para la región ha sido un regalo muy maravilloso en vísperas de Navidad y Año Nuevo”, dice el Obispo que además considera que el primer campeonato del club es fruto de una dirección muy seria de parte del cuerpo técnico, con un entrenador estudioso y responsable, y con un equipo de gran calidad profesional y humana.
Otro de los aspectos que destaca monseñor Goic, es el hecho de que el cuadro rancagüino nunca jugó de local propiamente, considerando que el estadio El Teniente está en reconstrucción, “y por eso es mayor el mérito de O’Higgins de haber llegado al sitial que llegó y lamentando que los hinchas de la Católica se quedaran tristes, entre ellos, mi hermano Cristián Contreras Villarroel”, aludiendo con humor, al obispo auxiliar de Santiago, quien también gusta del fútbol.
Finalmente, el obispo de Rancagua destacó que hay que seguir recuperando el fútbol como una actividad para la familia, porque “es un elemento que une y tengo la confianza que en el campeonato mundial, más allá de la dificultad del grupo, Chile hará un buen papel”. A pesar de que el sorteo dejó a la selección nacional con rivales fuertes, monseñor Goic tiene fe en que pasar a la siguiente fase no es una tarea imposible porque considera que tenemos un entrenador muy comprometido con un proceso serio y responsable, además de contar con jugadores talentosos y más maduros.
Fuente: Prensa CECh

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