Los Diez Mandamientos para los usuarios de Facebook
Cómo aplicar el Decálogo en la vida virtual de todos los días (PARTE I)
En general, cualquier persona ha oído hablar de los Diez Mandamientos. Cualquier cristiano los conoce e intenta seguirlos en su vida diaria, y también muchos no cristianos, pues cualquiera está en contra de matar, robar o mentir. Pero los desafíos de la Sociedad evolucionan continuamente. ¿Estamos seguros de que respetamos el Decálogo en la vida virtual? Sin duda que este texto del Equipo de Redactores de Aleteia.org nos ayudará a descubrirlo.
Nuestro comportamiento en Facebook -ventana omnipresente en la vida de cada día-, ¿refleja nuestra identidad espiritual? Inspirándonos en un Artículo de EpicPew, confrontamos ahora los 10 Mandamientos con los comportamientos y prácticas cotidianas de los usuarios de la famosa Red Social.
1 NO TENDRÁS OTROS DIOSES ANTES DE MÍ
Estamos acostumbrados a pensar en este Mandamiento como en no adorar a divinidades extranjeras. ¿Estás seguro de respetar este Mandamiento? ¿Qué significa para ti “tener otros dioses”? “No sigo las enseñanzas de Buda ni adoro a Vishnú”, podrías replicar. Interesante. Pero, ¿pones a La Trinidad en el primer lugar de tu vida? ¿Cuáles son tus prioridades al emprender el día? ¿Lo primero que piensas, apenas abres los ojos, es controlar las notificaciones de Facebook? Antes de ir a dormir, ¿te aseguras de que has completado la última misión en ese juego que tanto te engancha? ¿Haces eso en lugar de orar?
2 NO TOMARÁS EL NOMBRE DE DIOS EN VANO
Este Mandamiento habla del modo como hablamos de Dios. Quizás no estés acostumbrado a blasfemar o a imprecar; pero, ¿sueles bromear con las cosas sagradas? ¿Has cedido alguna vez a la tentación de jurar algo por Dios en tus conversaciones privadas o en tus comentarios, aun sabiendo que no es verdad?
3 SANTIFICARÁS LAS FIESTAS
Volvemos a lo mismo: ¿Qué tan importante es Facebook para ti? Si no vas a Misa porque estás ocupado en chatear con un amigo, tal vez es el momento de plantear esta pregunta. Podrías responder que nunca te saltas una Misa; pero, ¿cuántas veces has entrado distraído, pensando en ese post molesto que quieres responder, o en esa foto horrorosa en la que se te menciona? Durante la Misa, ¿no has mirado, incluso fugaz e inocentemente, el smartphone para ver las notificaciones? Es oportuno apagar el teléfono durante la Misa; pero, sobre todo, “desconectarte” de la realidad virtual, evitar distracciones cuando estás en presencia de Dios.
4 HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE
Seguro que piensas: yo, en Facebook, les honro. ¡Hasta he aceptado su petición de amistad! Bien. Mas, no es suficiente. Respetar al padre y a la madre, además de tratarles bien, supone adoptar un comportamiento que no les deshonre. Significa también respetar la autoridad. Dios, el Padre por excelencia, es también la Autoridad por definición. ¿Tu perfil de Facebook es un lugar de desahogo contra las normas civiles? Es bueno usar estos canales para expresar desacuerdo con la política, pero el límite es el insulto. Además, tener una actitud buena hacia los ancianos es fundamental para una vida cristiana equilibrada. ¿Has insultado a alguien de edad avanzada (a quien probablemente no conoces siquiera)? Si la respuesta es sí, deberías revisar el modo como usas las Redes Sociales.
5 NO MATARÁS
Muchos piensan: “Yo estoy a favor de la vida. ¡Pongo post contra el aborto y la pena de muerte!”
¿Estás seguro de que transmites esa vida con tus palabras y acciones? ¿Cuántas veces habrás visto post y Artículos contra migrantes y refugiados (especialmente de otras religiones), contra los últimos de este mundo, y nada has hecho para combatir esa ola de odio? ¿O incluso la has alimentado con comentarios venenosos? Cuando escribes algo, piensa bien en lo que quieres comunicar. ¿Estás edificando Su Cuerpo? ¿Estás colaborando en la difusión de un mensaje que cura las heridas emocionales y sana los corazones rotos? ¿O bien te dedicas a volcar tu frustración contra alguien que no puede responderte? Si piensas que esto nada tiene qué ver con el Mandamiento de “no matarás”, te estás equivocando. Y ni hablemos de los chismes o juicios temerarios (CONTINUARÁ).

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