Querida Lupita:
He llegado a un punto en que ya no sé cómo controlar los video juegos a mis hijos. Pasan horas jugando y lo peor es que siempre hay violencia en ellos. Tienen 6 y 8 años y me aterra pensar qué será cuando sean adolescentes.
María G.
Hermana mía, María:
Con el título: “Padres digitalmente responsables “, la editorial Retama ha publicado un libro del Dr. Armando Duarte que contiene excelentes orientaciones para padres de familia frente a este fenómeno adictivo.
Hoy por hoy, no solo nuestros hijos sucumben ante los estímulos del internet y de las redes sociales, somos también los adultos quienes modelamos para nuestros hijos en todos sentidos.
Algunos datos comprobados sobre el impacto de esta “tecno-adicción” son señalados por el Dr. Duarte:
- Tienen mayor bienestar y autocontrol quienes comenzaron a usar internet a mayor edad.
- Presentan superiores niveles de autocontrol quienes dedican menos tiempo a los videojuegos.
- A mayor uso de teléfono celular, mayor consumo de drogas, alcohol y tabaco, aumentando niveles de ansiedad y depresión.
- A mayor uso de teléfono celular, aumenta la presencia de insomnio y bajo autocontrol.
- Los jóvenes que se consideran dependientes de las redes sociales pueden desarrollar niveles altos de depresión y agresividad, dificultando su adaptación social.
Los padres de familia debemos hacernos conscientes de esta realidad y actuar con firmeza por el bien de nuestros hijos. Es tiempo de hacer cambios radicales y privilegiar el amor, la convivencia, el diálogo constante en casa.
Entre las actividades preventivas y correctivas que los padres pueden llevar a cabo para proteger a sus hijos, se recomiendan:
- Planear tardes o noches de juegos de mesa en casa.
- Dieta saludable de uso de tecnologías, establecer tiempos permitidos y entrar siempre con una finalidad en mente.
- Solo entrar a las pantallas en sitios abiertos de casa, evitar usarlas en las habitaciones y menos por las noches.
- Favorecer el dialogo con nuestros hijos, en los traslados cotidianos, antes y después de comer, antes de dormir.
- Para los pequeños, cambiar juegos violentos por juegos educativos.
Los padres podemos contar con la luz de la verdad para discernir lo que debemos y no debemos hacer. Nuestra oración perseverante y la preparación adecuada en los temas a afrontar, harán de nuestros hijos, personas de bien.
Lupita Venegas/Psicóloga
Facebook: lupitavenegasoficial

Publicar un comentario