
“NARAL Pro-Choice America y nuestros 2.5 millones de miembros están comprometidos a impulsar al vicepresidente Biden a la victoria este noviembre y trabajar con su administración para proteger y expandir el acceso a la atención del aborto y el control de la natalidad”, indicó un comunicado del presidente de NARAL, Ilyse Hogue, anunciando el endoso el 27 de julio.
Una presidencia de Biden “representaría la libertad sobre el deseo de Donald Trump de controlar a las mujeres” y “detendría la peligrosa agenda política anti-elección [NdR: contraria al aborto] de Trump cuando hay tanto en juego”, dijo.
En 2003, mientras aún servía en el Senado de Estados Unidos, Biden recibió una calificación de 36% de NARAL. En 2007, su último año completo como senador antes de ser elegido vicepresidente, Biden recibió una calificación de 75% de NARAL, aunque había recibido calificaciones perfectas de 100% en 2004, 2005 y 2006. Esos años incluyeron una votación nominal sobre una legislación sobre aborto.
En junio de 2019, NARAL emitió un comunicado criticando a Biden por su apoyo a la Enmienda Hyde, que prohíbe el uso de fondos de los contribuyentes para abortos. Hogue dijo en ese momento que “no había una excusa política o ideológica para el apoyo de Joe Biden a la Enmienda Hyde, que se traduce en discriminación contra las mujeres pobres y las mujeres de color liso y llano”.
Hogue agregó que el apoyo de Biden a Hyde “pone en peligro aún más a las mujeres y las familias”, y que la protección contra el aborto es uno de los "valores fundamentales" del Partido Demócrata.
Poco después de la declaración de NARAL, Biden dio un vuelco a su apoyo durante décadas a la Enmienda Hyde y anunció que se oponía a la política.
El respaldo de NARAL a Biden es otro hito en el viaje del candidato demócrata hacia el pleno apoyo al aborto.
Poco después de la decisión Roe vs Wade de 1973 de la Corte Suprema, Biden declaró que creía que la corte fue “demasiado lejos” en su decisión de legalizar el aborto.
En las siguientes décadas, los votos y opiniones provida de Biden continuaron. Prestó su nombre a la “Enmienda Biden”, que prohibió el uso de fondos federales para investigación biomédica que involucra aborto o esterilización involuntaria en 1981. En 1984, Biden votó a favor de la Política de la Ciudad de México, que prohíbe el uso de dinero de ayuda federal para pagar para abortos.
Biden votó repetidamente a favor de la Enmienda Hyde, y en 1995 y 1997 votó para prohibir la técnica de aborto tardío.
En 2003, rompió con los miembros demócratas del Senado y votó nuevamente por la prohibición del aborto por nacimiento parcial, lo que ayudó a aprobar ese proyecto de ley.
Tres años después, en 2006, Biden le dijo a Texas Monthly en una entrevista que “no veía el aborto como una opción y un derecho”, y que lo consideraba “siempre una tragedia”.
Biden, en 2006, dijo que creía que el aborto debería ser “raro y seguro”, y sugirió que “deberíamos centrarnos en cómo limitar el número de abortos”.
En 2012, cuando se postuló para un segundo mandato como vicepresidente, Biden declaró durante el debate vicepresidencial que su doctrina social personal ha sido “particularmente informada” por su fe católica.
“Con respecto al aborto, acepto la posición de mi Iglesia de que la vida comienza en la concepción”, dijo Biden. “Ese es el juicio de la Iglesia. Lo acepto en mi vida personal. Pero me niego a imponerlo a cristianos, musulmanes y judíos igualmente devotos y, simplemente, me niego a imponer eso a otros”, añadió.
La Plataforma Democrática 2016 incluyó, por primera vez, un tablón en su plataforma comprometiéndose a revocar la Enmienda Hyde.
Para 2019, Biden, defendiéndose contra la senadora Kamala Harris durante un debate demócrata sobre candidatos presidenciales, declaró que creía que el aborto era un “derecho constitucional”.
“Lo he apoyado y continuaré apoyándolo y, de hecho, me moveré como presidente para asegurarme de que el Congreso legisle que esas son también las leyes”, dijo Biden.
Biden, quien ha convertido su catolicismo en un tema de campaña, se ha enfrentado repetidamente con las autoridades de la Iglesia por su creciente apoyo al aborto.
En octubre de 2019, se le negó la Comunión en una iglesia católica en Carolina del Sur. El sacerdote negó la Comunión de Biden de acuerdo con una política diocesana de 2004 que prohíbe que los políticos que han apoyado la protección legal para el aborto reciban la Eucaristía.
“Los funcionarios públicos católicos que constantemente apoyan el aborto a petición están cooperando con el mal de manera pública. Al apoyar la legislación proaborto, participan en el pecado grave manifiesto, una condición que los excluye de la admisión a la Sagrada Comunión, siempre y cuando persistan en la posición proaborto”, dice un decreto de 2004 firmado conjuntamente por los obispos de Atlanta, Charleston y Charlotte.
En el momento en que se le negó la Comunión a Biden, su sitio web declaró que una de sus prioridades como presidente sería “trabajar para codificar Roe vs Wade” en la ley federal, y que “su Departamento de Justicia hará todo lo que esté a su alcance para detener la erupción de las leyes estatales que violan tan abiertamente el derecho constitucional al aborto”, incluidas las leyes que requieren períodos de espera, ultrasonidos y notificación a los padres del aborto de una menor.
“El vicepresidente Biden apoya derogar la Enmienda Hyde porque la atención médica es un derecho que no debe depender del código postal o de los ingresos”, decía su sitio web.
Más recientemente, Biden prometió revocar las protecciones de libertad religiosa y obligar a la Congregación de las Hermanitas de los Pobres y grupos similares a proporcionar anticonceptivos, esterilizaciones y abortivos a través de la cobertura de salud de los empleados.
A principios de este mes, después de un fallo de la Corte Suprema que confirmaba una orden ejecutiva de la administración de Donald Trump que brindaba protección de conciencia para el llamado mandato anticonceptivo, Biden expresó su “decepción” en la decisión del tribunal y su desacuerdo con la exención para las hermanas, y agregó que allí hay “un camino claro para solucionarlo: elegir un nuevo presidente”.
Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.
Los últimos días hubo seis decesos, cuatro de ellos dieron positivo al COVID-19 y los otros dos residentes fallecieron por complicaciones de salud debido a la edad.
Las Hermanas de los Ancianos Desamparados, a cargo del hogar, han velado por el cuidado integral de los ancianos, pero necesitan cubrir los gastos médicos.
Para visibilizar esta necesidad, el Obispo de Tarija, Mons. Jorge Saldías, junto a sacerdotes encargados de la campaña y representantes de la sociedad civil, hicieron un llamado para que las personas puedan responder con solidaridad a los requerimientos.
Reunidos el 28 de julio en la plaza principal de Tarija se informó que el asilo requiere insumos de bioseguridad como alcohol en gel, lavandina, guantes y barbijos; medicamentos y aportes económicos para pagar a personal de apoyo y profesionales de la salud.
En tanto, para los cuidados paliativos se solicitó hierbas medicinales como matico, romero, wira wira y otros como miel, limón.
Mons. Jorge Saldías, Obispo de Tarija, y el responsable del área de salud, P. Alexander Vega, animaron la participación en este tiempo difícil.
“Como Iglesia y sociedad, es nuestra obligación moral velar por la salud y la integridad de los ancianitos, nuestro compromiso es ayudar a quienes nos necesitan ante esta situación de emergencia, siendo el sector más vulnerable en estos momentos”, expresó el P. Vega.
En tanto, el Obispo agradeció anticipadamente la ayuda “por sensibilizarse en esta causa en favor del Hogar, agradecer en nombre de Dios por su caridad cristiana, por su buena voluntad, hoy necesitamos caminar juntos”.
“Se necesita de la ayuda de todos para las acciones colectivas en favor del asilo de nuestros abuelitos y abuelitas”.
“Que el Señor les bendiga, nos ayude a salir de esta crisis”, dijo el Obispo al extender su bendición.
Para más información comuníquese a los teléfonos +591 78231158 ó +591 72958220
Para colaborar:
Banco Nacional de Bolivia
Cuenta N° 750 – 0050629
Hermanitas de los Ancianos Desamparados, Hogar Santa Teresa de Jornet
CI 0033227 Cbba.
El Purpurado aseguró el 29 de julio que estaría feliz de recibir a los obispos para “eliminar las dudas y la perplejidad”, informó la agencia de noticias católica alemana KNA.
El Cardenal Stella dijo que la reunión podría tener lugar “a su debido tiempo” si los obispos desean presentar sus objeciones a la instrucción emitida por su congregación el 20 de julio. Según los informes, el Cardenal se negó a responder a críticas específicas antes de la posible reunión.
Los comentarios se realizaron después de que varios obispos alemanes criticaron duramente el documento “La conversión pastoral de la comunidad parroquial al servicio de la misión evangelizadora de la Iglesia”, el mismo que subrayó que, según la ley canónica, solo los sacerdotes pueden dirigir el cuidado pastoral de las parroquias.
CNA Deutsch, agencia en alemán del Grupo ACI, informó que algunos comentaristas vieron la instrucción como una respuesta a los planes de reducir drásticamente el número de parroquias en las diócesis alemanas.
El Vaticano bloqueó recientemente un plan de la Diócesis de Trier para convertir 800 parroquias en 35. Mientras tanto, la Arquidiócesis de Friburgo ha dicho que seguirá adelante con los planes de reducir sus 1.000 parroquias a solo 40.
En una entrevista el 28 de julio con el periódico italiano La Stampa, el Cardenal Stella dijo que “se debe tener cuidado de no reducir la parroquia al rango de ‘sucursal’ de una ‘compañía’, en este caso, la diócesis, con la consecuencia de que pueda ser ‘dirigido’ por cualquiera, quizás incluso por grupos de ‘funcionarios’ con diferentes habilidades”. Luego, agregó que la instrucción alentó a las parroquias a verse sobre todo como una “comunidad misionera”.
El documento provocó una reacción mixta en Alemania. Mientras que el Cardenal Rainer Maria Woelki de Colonia y el Obispo de Eichstätt, Mons. Gregor Maria Hanke, expresaron su gratitud por el texto, el Obispo de Osnabrück y vicepresidente de la conferencia de obispos alemanes, Mons. Franz-Josef Bode, describió la instrucción como un “fuerte freno a la motivación y apreciación de los servicios de los laicos”.
Mons. Bode dijo que temía que el texto indicara una “conversión a la clericalización” porque enfatizaba el papel del sacerdote en la dirección de las parroquias.
El teólogo Cardenal Walter Kasper, mientras tanto, defendió la intervención del Vaticano, diciendo: “La crítica alemana pierde completamente la preocupación real de la instrucción: la conversión pastoral a una base misionera. Pero precisamente esta preocupación básica del Papa Francisco sería muy actual en vista del inquietante número de salidas de la Iglesia recientemente publicado”.
El Purpurado se refirió a las estadísticas publicadas el mes pasado que mostraban que un número récord de católicos abandonaron la Iglesia en Alemania en 2019.
Traducido y adaptado por Diego López Marina. Publicado originalmente en CNA.
Este problema fue identificado y abordado por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) desde el 2003, cuando se detectó que había cerca de 225 mil víctimas de tráfico de personas a nivel mundial. Luego, en 2006, el Gobierno de Japón se reunió con agencias de la ONU y crearon en 2007 el Grupo Interinstitucional de Coordinación contra la Trata de Personas (ICAT).
A partir de ello, en 2010 la Asamblea General de la ONU adoptó un Plan de Acción Mundial para Combatir el Tráfico de Personas y creó un “Fondo Voluntario Fiduciario para las víctimas del tráfico” que priorizó a las mujeres y niños “víctimas de conflictos armados, corrientes migratorias y refugiados”.
En 2013, bajo resolución A/RES/68/192, la Asamblea General de la ONU y los estados miembros designaron el 30 de julio como “Día Mundial contra la Trata de Personas”, y en 2015 se comprometieron a terminar con este problema con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En 2016, en la “Cumbre sobre los Refugiados y los Migrantes” se aprobó la Declaración de Nueva York que incluye 19 temas centrados en luchar contra la trata y contrabando de migrantes.
En 2019, la UNODC emitió el Informe Mundial sobre la trata de personas 2018, que señala que en los últimos años la proporción de afectados por la trata al interior de los países aumentó´en 58%.
Durante la pandemia del coronavirus, el problema de la trata de personas se ha agudizado, pues el aumento de la pobreza da paso a que los traficantes recluten y exploten a las personas más vulnerables. Por ello, el ICAT creó un informe con recomendaciones para enfrentarlo.
La Iglesia Católica también se ha pronunciado contra la trata de personas. En el 2013, el Papa Francisco dijo que los más afectados por este “crimen contra la humanidad” son “los más vulnerables” y “los que provienen de situaciones de desintegración familiar y social”.
Por ello, exhortó a los gobiernos a intervenir y tomar responsabilidad y una voluntad política más fuerte para facilitar la regulación de las migraciones y garantizar la incolumidad de los familiares de las víctimas “para evitar que los corruptos y delincuentes eludan la justicia”.
También pidió que en el ámbito cultural y de comunicación se deje de tolerar al ser humano como “objeto expuesto para vender un producto o para satisfacer deseos inmorales”. Afirmó que “la persona humana nunca debe ser comprada y vendida como una mercancía” y advirtió que “quien la utiliza y la explota, aunque sea indirectamente, es cómplice de este abuso”.
En 2014, el Papa Francisco creó el Grupo de Santa Marta, nombre de su residencia en el Vaticano, para reunir a líderes católicos y jefes de policía internacional para luchar contra este problema.
Ese mismo año, 60 expertos de 33 países representantes de diversas organizaciones de la Iglesia lideradas por Cáritas Española y Cáritas Internationalis se reunieron, como cada dos años, para encontrar nuevos modos de luchar contra el “segundo negocio clandestino más lucrativo del mundo, después del tráfico de armas y por encima del tráfico de drogas”.
En el 2015, el Papa Francisco dedicó su Mensaje para la Jornada de la Paz a este problema, como prioridad clave de la diplomacia internacional de la Santa Sede.
En 2016, Mons. Bernardito Auza, Observador Permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas, recordó que el Pontífice se ha pronunciado reiteradamente sobre este “horror” y todas las “formas de esclavitud moderna”, y que los institutos católicos religiosos, programas nacionales y diocesanos y fieles luchan contra sus causas, atienden a las víctimas y concientizan a la gente.
El Santo Padre se “reunió con los diplomáticos recién acreditados, con los líderes religiosos internacionales, con una asociación de jefes de policía internacional, líderes de la Iglesia, con científicos, académicos, con los alcaldes de todo el mundo, jueces y con varias conferencias en todo el mundo” para enfrentar este tema, señaló Mons. Auza.
En 2019, la Unión Internacional de Superioras y Superiores Generales organizó la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas, promovida por el Papa Francisco y celebrada cada 8 de febrero con motivo del día de San Josefina Bakhita, secuestrada a los 9 años para ser esclavizada y torturada y que es reconocida por su espiritualidad y fuerza contras las adversidades.
En esta fecha, el P. Frederic Fornos, director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, dijo que el Santo Padre afirmó que “las víctimas no son cifras, son nombres, caras, historias concretas, son nuestros hermanos y hermanas en humanidad. No podemos callar si no queremos vender nuestra alma al diablo”.
Este año, Cáritas y la red cristiana contra la trata de personas (Coatnet), que reúne a 46 organizaciones en el mundo, dijeron que según la Organización Internacional del Trabajo, “hoy en el mundo hay más de 40 millones de víctimas de la trata de seres humanos y de la explotación”.
También denunciaron que durante la pandemia del coronavirus muchos países bajaron la guardia en la lucha contra las trata de personas y pidieron a los gobiernos “medidas urgentes” que apoyen a los trabajadores de sectores informales como los empleados domésticos, agrícolas y de la construcción, pues “se encuentran entre los más vulnerables”, entre ellos, “los migrantes privados de documentos”.
Además, advirtieron que debido al aislamiento obligatorio, se han reducido las posibilidades de las víctimas para huir de sus explotadores y pedir ayuda o asilo. También denunciaron que han aumentado los casos de violencia contra menores y los niños víctimas de explotación por internet, pues están más expuestos cuando los padres no supervisan la educación a distancia.
El 30 de julio de 2020, el Papa Francisco lanzó un nuevo llamado para trabajar contra esta “herida en el cuerpo de la humanidad” y exhortó a educar sobre el uso saludable de los medios tecnológicos, pues las investigaciones demuestran que más víctimas son atraídas con engaños. También pidió que los proveedores de estos servicios asuman la responsabilidad de supervisar este problema.