Con esta actividad la Pastoral del Migrante, inició sus actividades en el mes de febrero.
Los niños y niñas junto a sus padres pudieron disfrutar de una tarde llena de color y gran variedad de aves y animales exóticos. En sus rostros, se observó la emoción a medida que se adentraban en el maravilloso espacio natural. El viaje concluyó con una once en un recinto cercano.
Todos los presentes agradecieron este grato momento, esperando retomar las actividades en el mes de marzo, con los talleres de emprendimiento para mujeres migrantes como parte del proyecto “Compartiendo sin Fronteras”, financiado por el Fondo Arquidiocesano de Proyectos de Cuaresma de Fraternidad.
Fuente: Comunicaciones Concepción

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