La Iglesia necesita de todos, nadie está de más, todos somos importantes. Es por esta razón que esta celebración de término buscará unirnos primero a nuestras raíces culturales, por lo mismo monseñor Pablo Lizama Riquelme quien presidirá estas celebraciones, acogerá a todos los fieles en nombre del Dios de la Esperanza y de la Verdad y con ellos caminará en procesión al lugar de la celebración eucarística, la cual será celebrada públicamente en las intersecciones de las calles Ramírez con Esmeralda; allí se levantará un escenario donde podremos ofrecer Dios por intercesión de nuestra madre las alegrías y logros de nuestra Iglesia pero también los desafíos y dificultades que presenta. En esta celebración rogaremos al Señor por el pronto nombramiento de un nuevo obispo para nuestra diócesis de Iquique, esta es una intención que nos convoca y que nos une en la súplica.
Una vez terminada la eucaristía vamos a realizar otro gesto de unidad muy propio de nuestra cultura nortina, que es reunirse en un contexto de plaza pública a compartir una taza de chocolate y queques, algo muy propio de las celebraciones patronales de nuestros pueblos. Queremos ser y sentirnos una Iglesia que peregrina al encuentro de su Señor que viene a nacer en cada persona y en la vida social de nuestro país.
Creemos que con María, la mujer creyente y valiente podemos con su ejemplo avanzar con paso firme y seguro, pero para hacerlo debemos estar unidos.
Una Iglesia unida y respetuosa del ser humano es una Iglesia que crece y que puede ofrecerle a nuestra sociedad un mensaje de esperanza y de tiempos nuevos.
Esta celebración de Término del Mes de María será celebrada por monseñor Pablo Lizama Riquelme el día 8 de diciembre a las 11:30 horas en Alto Hospicio en las intercesiones de las calles Av. Las Américas y Ruta A-16, para luego ir en procesión a la parroquia San José de los padres Columbanos donde se celebrará la eucaristía con todos los fieles.
Fuente: Comunicaciones Iquique

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