San Fernando del Valle de Catamarca (AICA): La Inmaculada Virgen del Valle recibió el miércoles por la noche en el santuario catedral a las máximas autoridades de la provincia y de los ejecutivos municipales, con sus respectivos gabinetes, destacándose la presencia de la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, quien celebró además su cumpleaños durante la misa presidida por el obispo diocesano, monseñor Luis Urbanc. En su homilía, el obispo llamó a la reflexión sobre compromiso solidario.
Junto a la gobernadora –que leyó la lectura del día-, acudieron a la misa del quinto día de la novena el vicegobernador Dalmacio Mera y la ministra de Salud, Noemí Villagra. También participaron de la ceremonia religiosa los intendentes de la capital provincial, Raúl Jalil; de Valle Viejo, Natalia Soria; de Fray Mamerto Esquiú, Humberto Valdez, y de Recreo, Daniel Polti.
Haciendo referencia al evangelio proclamado, en el que Jesús se compadece de la multitud reunida y multiplica los alimentos para saciarla, monseñor Urbanc expresó: “Se nos invita a vivir con sobriedad, a saber esperar, a no ser ansiosos, a ser moderados… Ésta es la invitación del adviento y se nos propone el ejemplo de la Virgen María, la mujer que supo esperar y confiar en la Palabra de Dios, la cual se cumple inexorablemente. ¡Vale la pena esperar! El ‘aperitivo’ es la Eucaristía”.
Luego, el obispo llamó a la reflexión sobre compromiso solidario: “Es inaceptable que los satisfechos no piensen en los que no tienen qué comer; e inconcebible que sólo la compasión de las organizaciones caritativas internacionales consigue obligar de vez en cuando a los Estados a la colaboración. La compasión es más útil para los que la sienten que para los destinatarios”.
“En efecto –continuó-, los primeros toman conciencia de que se puede salvar sólo si se está unido por el amor con los demás. Quien siente compasión descubre su propia limitación e impotencia y que por sí solo no puede hacer nada para aliviar la enorme miseria del mundo. Y terminaría por desanimarse y encerrarse en sí mismo. Pero los milagros ocurren cuando se comparte, incluso cuando es algo pequeño. Si toda persona de buena voluntad da un poco, junto al poco de los demás, se crea una gran cadena de solidaridad”.
Durante la Eucaristía, la gobernadora de la provincia dio gracias a Dios por un año más de vida a los pies de la Madre del Valle. El obispo dijo: “Todos nos comprometemos a rogar a la Virgen del Valle por sus intenciones y necesidades. ¡Que el Señor la bendiga!... se lo deseamos de corazón”. Al finalizar la misa, monseñor Urbanc le hizo entrega de un presente floral y un ejemplar de Stella, la revista del santuario de la Virgen del Valle, reeditada este año.+

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