En su homilía, el Arzobispo de Santiago felicitó a los padres de Jaime y les deseó que Dios los siga bendiciendo en su matrimonio. Luego, afirmó que en la Navidad “celebramos la proclamación de nuestra fe, de la ternura y la bondad de Dios, de la misericordia de Dios nuestro Padre, que en su Hijo Eterno se hace Emmanuel, Dios con nosotros”. Agregó monseñor Ezzati que la misión del diácono es precisamente ésta, que Dios se ha hecho cercano, “sentirse y ser en en medio de los hermanos siervo de Cristo Jesús, y como siervo de Dios, ya sea diácono, sacerdote u obispo, está llamado a anunciar esta cercanía de Dios a la vida de cada uno de nosotros, de nuestros hermanos”.
Pero, además, el cristiano es elegido por Dios, en la propia vocación de cada uno. “No podemos vivir de cualquier manera nuestra vocación. Haber sido elegidos por Dios nos da la responsabilidad de profundizar constantemente en ese don. La tarea fundamental de un diácono, de un sacerdote o de un obispo es anunciar la Buena Noticia, que hoy día nuestro mundo necesita más que nunca, porque pareciera estar satisfecho única y exclusivamente de aquel alimento, de aquella bebida, que no sacia el hambre, que no sacia la sed”. Enseguida el pastor instó al nuevo diácono: “Predica el Evangelio siendo testigo de esta Palabra con tu propia existencia, especialmente en medio de aquellos que viven más alejados de la Iglesia, que no han conocido todavía al Señor”.
Terminada la homilía, se desarrolló el diálogo del candidato a diácono con su obispo, en el que expresó su deseo de desempeñar “con humildad y amor” este ministerio. Luego se cantaron lasLetanías de todos los santos, el obispo impuso las manos y proclamó la oración consecratoria, con la que Jaime Campos se convirtió en un nuevo diácono franciscano en tránsito al sacerdocio. Ejercerá su diaconado en la Iglesia San Francisco de la Alameda, en el campo de la Liturgia.
Terminada la Eucaristía, los asistentes participaron en un momento de ágape para compartir la alegría de este don de Dios a la Iglesia en Santiago.
Fuente: Departamento de Comunicaciones www.iglesiadesantiago.cl

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