Pedro Tapia, su sobrino -visiblemente emocionado- dedicó una memoria de agradecida a su tía Berta, recordando su calidez humana y profesionalismo, especialmente el recorrido por las comunidades parroquiales donde también continuo con su ayuda social. “Creo que si uno quiere hacer un homenaje a las personas que quiere ya admira, los afectos hay que demostrarlos en vida..Nos has enseñado que la verdadera vida se encuentra donde hay dificultades que vencer. Gracias por ser parte de nuestras vidas y que Dios te bendiga”.
Soltera y sin hijos, Bertita ha dedicado su vida al servicio comenzando por la docencia cuando enseñaba en la Escuela N°5 de Villarrica (hoy Valentin Letelier), para luego seguir colaborando como asistente en la I. Municipalidad de Villarrica, acompañando a tres alcaldes, hasta llegar al Obispado de Villarrica.
Justamente en nuestra diócesis -que por esos años aun era Vicariato Apostólico de la Araucanía- Bertita se desempeñó por más de veinte años como secretaria ejecutiva de Caritas, en los periodos de Mons. Guillermo Hartl y Mons. Sixto Parzinger. Además, de participar activamente en obras sociales, como socia fundadora de la Cruz Roja local y el movimiento de Acción Católica.
Una trayectoria memorable a la que se refirió Mons Francisco Javier Stegmeier. “Hoy día debemos elevar una acción de gracias a Dios por la maravilla de tener en esta ciudad a una persona tan especial y colaboradora para bien de todos. Ella ha estado vinculada siempre con la iglesia, con los obispos, con su colegio Santa Cruz y las religiosas. Por parte nuestra como diócesis, debemos agradecerle al Señor lo que ella ha significado para nosotros. Pedir a Dios que le siga bendiciendo al igual que sus seres queridos. Y también que algún día el Señor le conceda la vida eterna, todos estamos llamados a gozar de Dios”.
El obispo agregó que “es muy bueno que se reconozca todo el bien que personas ya mayores han hecho en nuestra comunidad. Las sociedades más sabias son las que más reconocen a sus mayores”.
Cabe destacar, que en este reconocimiento participaron el alcalde de Villarrica, don Pablo Astete y la directora del Colegio Santa Cruz, Sra. Maria Ester Garrido, que como anécdota le regaló su certificado de notas del año 1923.
Fuente: Comunicaciones Villarrica

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