Nuevamente fueron acompañados por el Obispo Diocesano, el Clero, familiares y amigos.
En la Homilía, Monseñor Koljatic destacó el Don de la Vocación, y la perseverancia en este caminar de fe y lo importante que es la familia en este proceso, así como también la oración de la comunidad que acompaña a sus pastores.
Por su parte el P. Francisco, agradeció con emoción el cariño y apoyo incondicional de su querida madre, quien pese a su delicada salud, le acompaña en esta importante ocasión.
El P. Gonzalo, también destacó a su familia como pilar fundamental en su vocación y gradeció a todas las comunidades que le han ayudado a formarse como sacerdote de todos.
Ambos sacerdotes coincidieron en calificar este tiempo de sacerdocio como un tiempo de gracia, todo ha sido gracias, un inmenso regalo de Dios, este Don de Dios que de alguna manera fijó su mirada en mí. Todo lo que he podido hacer ha sido por obra, gracias y misericordia de Dios. El Señor se ha mostrado grande y por eso es nuestra oración agradecida cada día.
Fuente: Comunicaciones Linares

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