El llamado a la renovación, recordemos, realizado por la V Conferencia de Obispos de Aparecida y refrendado por el Papa Francisco, había sido acogido por el Arzobispo de Santiago en las Acentuaciones Pastorales 2013. “Tengamos el coraje de mirar nuestras estructuras para dejar a un lado aquellas que no sirven, para fortalecer y animar aquellas que sirven, y crear nuevas que los tiempos y la situaciones nos vayan pidiendo”, afirmó monseñor Ricardo Ezzati en mayo pasado.
En septiembre, el equipo liderado por el sociólogo Horacio Rivera, junto al ingeniero Rafael del Campo, dejó en manos del Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati, el primer informe completo de la etapa de escucha, para su revisión y discernimiento con el Consejo de Gobierno. Dicho informe se complementó, durante octubre, con un análisis de frecuencia de las percepciones por estamento. A partir de esta reflexión, se identificaron los principales nudos en los cinco temas priorizados, a saber: Organización de tareas y servicios pastorales, relaciones de autoridad y liderazgo, organización y funcionamiento de la Iglesia de Santiago, calidad de vida y comunicaciones, y flujos de información.
En función de los nudos detectados, las oportunidades de mejoramiento y las definiciones estratégicas de la Iglesia de Santiago, el equipo consultor elaboró algunas propuestas preliminares de definiciones estratégicas, “orientación organizacional, mandatos, estructuras, sistemas de trabajo y resultados tempranos a obtener”, explican los consultores, donde se utilizaron como insumos las recomendaciones de la Comisión de Estructuras Eclesiales y Pastorales 2001, que fueron revisadas a la luz de las definiciones del Arzobispo.
Lo que viene
El paso siguiente será un extenso proceso de validación, tanto de la información como de las propuestas. En este sentido, se efectuarán presentaciones grupales a miembros de diferentes estructuras y jerarquías, de manera de cotejar los análisis sobre las estructuras y capturar nuevos aportes.
“El método contempla validar los resultados del análisis con los diversos estamentos, de manera de abrir la conciencia racional, el espíritu de comunidad y el trabajo transformador a la elaboración de mejores alternativas organizacionales, que faciliten el cumplimiento de la Misión”, explican.
Hacia una propuesta definitiva
Una vez validada la información recabada en todo este y en función de las estrategias pastorales de la arquidiócesis, se elaborará una propuesta final de renovación de las estructuras, especificando procesos, jerarquías (delegaciones y mandatos), canales de comunicación, participación en instancias de toma de decisiones, diferenciación e integración de funciones.
La tarea de análisis, aprobación y sanción de una renovada estructura será abordada por el Arzobispo y su Consejo de Gobierno, estableciendo flujos de información, de autoridad y coordinaciones que faciliten la misión de “anunciar y testimoniar mejor el Evangelio de Jesucristo hoy”.
Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago.
www.iglesiadesantiago.cl

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