En la madrugada del domingo 8 de mayo desconocidos quemaron parte de la puerta principal de la parroquia y escribieron algunas consignas con aerosol en las ventanas del templo.
La rápida reacción de vecinos que circunstancialmente vieron el fuego hizo que la cosa no pase a mayores.
La parroquia es la sede donde estaba el presbítero Néstor Monzón, hoy con prisión domiciliaria en la parroquia San Luis Gonzafa, de Calchaquí, a la espera de que avance la causa y la investigación por las denuncias.
Con este motivo, la cancillería del obispado dio a conocer el siguiente comunicado:
“El obispado de Reconquista, ante los hechos de vandalismo cometidos contra el templo de la parroquia María Madre de Dios, quiere expresar su pesar y preocupación por lo ocurrido y acompañar cercanamente a esa comunidad parroquial.
“También renueva su compromiso de trabajar y defender la dignidad de la persona humana, templo vivo de la presencia de Dios. Es por ello que el obispo diocesano, monseñor Ángel José Macín, sigue ofreciendo su colaboración y confianza a aquellos que pueden administrar justicia, considerando que es el camino adecuado para alcanzar la verdad y la paz social y su solidaridad a quienes se sienten molestos por la situación que es de público conocimiento.
“Asimismo, el señor Obispo redobla su pedido a toda la feligresía para que siga orando y trabajando con sencillez en la obra del Señor, manifestando de esa manera que la misericordia y la paz se siguen derramando en medio de su pueblo, según la misma palabra del Señor: “Felices los que trabajan por la paz…” (Mt 5,9).
“Sede episcopal de Reconquista, 9 de mayo de 2016.”+

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