El organismo episcopal es coordinado por el presbítero José María Di Paola y tiene de asesor al obispo de Merlo-Moreno, monseñor Fernando Maletti.
Participaron de la reunión representantes diocesanos de las regiones Noroeste, Nordeste, Litoral, Bonaerense, Centro Cuyo y Patagonia.
En el encuentro se formaron comisiones de intercambio de experiencias cada una con su particularidad local o territorial. Momento que permitió tomar nota del mosaico de realidades diversas, con un punto en común: organizarse para dar pelea al flagelo de las drogas.
Los delegados responden de este modo al pedido del papa Francisco de ser, en este Año de la Misericordia, “una Iglesia misericordiosa que actúe como hospital de campaña que sana las heridas”.
Las diócesis se comprometieron, además, a trabajar para “consolidar una parroquia preventiva y de brazos y puertas abiertas, armándose para correr las fronteras pastorales, ante la orfandad de vínculos, la Iglesia como referente y familia”.
Fue invitado a disertar el coordinador de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar), Roberto Moro.+

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