El párroco de la vivaz comunidad parroquial de la Zona Norte, padre Francisco Javier Iglesias, quien concelebró la Eucaristía, se encargó de dar la bienvenida al Arzobispo y resumir, brevemente, algo de su historia, originada en la parroquia San Luis Rey.
Durante su homilía, monseñor Ricardo Ezzati expresó que, felizmente, estaba a solo una visita de cumplir con su deseo de ir por lo menos una vez a cada parroquia de la arquidiócesis.
“En estos últimos dos domingos he estado en Conchalí, el domingo pasado justamente en la parroquia San Luis Rey y hoy día tengo la gracia del Señor de compartir lo más grande que tenemos los cristianos, el ser una comunidad salvada por el Señor, tener la riqueza de la Palabra de Dios, que ilumina nuestra vida, y tener la mesa de la Eucaristía, donde expresamos nuestro caminar de cristianos en la fuente misma de la vida, que es Jesucristo, nuestro Señor”.
“Dios los ha escogido a ustedes —agregó— para ser continuidad de la misión salvadora de Jesús en este lugar. Porque la Iglesia es el cuerpo de Cristo animada por el Espíritu Santo, y quienes la formamos somos todos nosotros”.
“Pidamos a María —concluyó—, Nuestra Señora de las Américas, que a lo largo de todo el continente latinoamericano es honrada con tantos nombres, pidámosle a ella que nos ayude a comprender y a vivir mejor el misterio salvador de su Hijo”.
Tras finalizar la Eucaristía, el Arzobispo de Santiago fue obsequiado con un reloj, de pared de parte de toda la comunidad, ocasión que el Pastor aprovechó para poner una dosis de humor, bromeando con que si era “para que el Arzobispo dé aún más la hora”, lo que provocó una no despreciable carcajada.
Al salir, compartió buenos minutos con los fieles, quienes no desaprovecharon tal oportunidad de fotografiarse profusamente con un sonriente Arzobispo de Santiago. Tras ello, monseñor Ezzati compartió un almuerzo con el párroco, diáconos y otros miembros de la comunidad.
Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago
www.iglesiadesantiago.cl

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