La misión de estos jóvenes comenzaban con una misa diaria, luego asistían a encuentros formativos entre ellos, para cada mañana salir a un “puerta a puerta” por las casas del sector. Por las tardes, invitaban a participar a niños y adultos de los talleres de manualidades, arte y juegos infantiles, pero “todo, - como señalaron los misioneros- con un trasfondo, porque la idea es que cada pequeña obra que realicen tenga un sentido y una profundización, de por qué lo están haciendo, por ejemplo si hacen un rosario con perlas, que se lo lleven a sus casas y lo recen, si hace un pesebre, que sepan la historia del Nacimiento de Jesús”, explicaron.
Finalizó la misión durante la tarde del sábado 11 con un entretenido show de talentos, idea que surgió al conversar los misioneros con las personas del lugar y enterarse de sus hobbies y actividades especiales.
Misioneros
Manuel, de 18 años, comentó que la experiencia fue muy entretenida, “porque se conversa, se conoce gente simpática y se conoce a la comunidad de otra manera por medio de los talleres o en las visitas a sus casas, cuando les conversamos sobre la fe, las personas se abren y muestran su intimidad”.
Francisca Ossandón explica que participa por compartir con otras personas “esto que es la fe en Cristo y que me hace tan feliz, además que cuando regreso a casa soy más feliz que al partir”.
Verónica Campos, es misionera por que quiere abarcar todos los rincones y compartir la fe y “la alegría en los lugares más lejanos”.
Y Víctor Pérez el más antiguo de los cuatro, participa por segundo año, porque está motivado por “compartir mi fe con el resto, y me gustan los trabajos de misiones, además estoy comprometido con el objetivo de Misión país, entregarle un regalo a la Virgen del Carmen, un Chile más santo”, expresó.
En tanto, para entregar conocimiento sobre la fe y Cristo hacia los demás es necesario que los misioneros “se alimenten de la fe”, por esa razón ellos también tienen un tiempo para ellos en la que realizan actividades de formación, rezan el rosario, reflexionan y comparten la jornada diaria. Los jóvenes permanecieron desde el 6 hasta el 13 de enero.
Puerta a puerta
La intervención consiste en visitar las casas del sector, "e ir puerta a puerta preguntando a las personas en qué podemos serle útiles, o qué necesidades tienen o en qué se le puede ayudar, y nos hemos encontrado con que algunas de ellas se habían alejado o desencantado de la fe o la Iglesia, u otras que viven completamente solas y podemos hacerlas un poco más felices por quedarnos con ellas unas horas conversando y escuchando, por ejemplo”, ratificó Francisca Ossandón.
Para Víctor las visitas sirven para “conocer a la gente, saber en qué están y si se da en forma espontánea el hablar de la fe, impulsarla”.
Además continuó “somos mensajeros o emisores del párroco, acerca de las actividades parroquiales en la difusión por ejemplo de las clases de catequesis, porque a veces el cura párroco tiene tanto trabajo por realizar que es mucho para una sola persona”, comentó el joven misionero.
Festival de talentos
La actividad de finalización realizada en la Escuela D- 85, consistió en la exposición de los talentos de las mismas personas que fueron visitadas en sus casas. Idea que con el tiempo pretende el acercamiento y el conocimiento entre vecinos.
Los misioneros se despidieron felices de la ciudad porque lograron una activa convocatoria, donde los niños principalmente fueron los más interesados en las actividades propuestas, como fueron talleres de greda, pintura, juegos grupales, carreras. En tanto, para los adultos, se les enseñó a efectuar todo tipo de manualidades.
Sobre la Misión
La Misión País fue planteada hasta el año 2010 como un regalo para Chile en su bicentenario y ahora, desde el año 2011 el objetivo es formar misioneros permanentes para tener un Chile más santo.
Fuente: Comunicaciones Antofagasta

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