En marzo 1973, llegó a Talcahuano, donde se abrió una Fraternidad en La Población Libertad, en Talcahuano. Ahí vivió 35 años de amistad, de entrega a Jesús, a sus hermanos, vecinos y amigos. Mirando a Jesús en Nazaret, trabajó en la pesquera o con algunas vecinas haciendo pan, mermeladas o para “parar la olla”. También estuvo atenta al sufrimiento de tantos jóvenes dañados por la droga, y con su amistad, su fe y su perseverancia supo mostrarles otro camino para más vida.
En 2010, realizó un año de Renovación y se perfeccionó en el trabajo de greda haciendo Pesebres, Niñitos Jesús, meditando en este Gran misterio de Belén.
Tuvo un grave accidente de bicicleta y su salud quedó debilitada. Visto su estado de salud, en 2011, se tomó con ella la decisión de su entrada en el Hogar Madre Teresa de Calcuta (fundación Las Rosas), en Salinas, donde viven también la Hna. Clara y Hna. Elena.
Fuente: Comunicaciones Concepción

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