El responso fue oficiado por el Cardenal Ricardo Ezzati, arzobispo de Santiago y presidente de la Conferencia Episcopal, quien destacó la vida, el ministerio y el trabajo de monseñor Camus, cuya vida fue una búsqueda de responder a la vocación que el Señor le había entregado. “Fue sacerdote, fue obispo. La palabra de Dios que sembró en el corazón de mucha gente, los sacramentos que celebró, la vida episcopal y sacerdotal han sido un signo maravilloso del amor de Dios hacia su propia vida y hacia la vida de todos nosotros”.
Además, el también arzobispo de Santiago destacó que monseñor Camus vivió de una manera muy particular el ejercicio de su ministerio porque en cada persona humana, especialmente, en quienes más sufrían, siempre vio la imagen del hijo de Dios. Acto seguido, el Cardenal expresó a la familia la cercanía y agradecimiento de la Conferencia Episcopal que ofreció su oración en estos momentos de despedida.
Pasadas las 13 horas, comenzó la misa presidida por monseñor Manuel Camilo Vial, obispo emérito de Temuco, y concelebrada por el Cardenal Jorge Medina, el electo obispo auxiliar de Santiago, Pbro. Galo Fernández, el padre Marcelo Gidi sj, y el padre Percival Cowley ss.cc. En su homilía, monseñor Vial invitó a los presentes a pensar en cómo las bienaventuranzas son tareas para todos nosotros, las que debemos tomar como propuestas de Cristo para vernos realizados y felices. Monseñor Vial relacionó las posibilidades de las bienaventuranzas con las cualidades de monseñor Camus, de quien destacó su temprana vocación, fuerza y valentía por seguir a Cristo. “Vamos a irnos convenciendo de que él se esforzó, él vivió creyendo este Evangelio y tratando de hacerlo vida”.
Finalmente, el portavoz de la Conferencia Episcopal, Jaime Coiro, reconoció que monseñor Carlos Camus supo llevar en su vida el Evangelio de Jesucristo de un modo “muy privilegiado” hacia los sectores más sufrientes, además de vincularlo siempre con la vida y el testimonio de los que se más sufrían.
Hasta la parroquia italiana también llegó el Nuncio Apostólico, monseñor Ivo Scapolo, para saludar a la familia y oficiar un segundo responso.
Fuente: Prensa CECh

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