Sara Comiquir Apablaza, como religiosa llevó el nombre de Hermana Ángela, nació el 09 de Mayo de 1935, en Caburgua. Hija de Don Eduardo Comiquir y la señora Hermendina Apablaza Navarrete, siendo sus hermanos: Jorge, Ismael, Amelia, Elisa y Jova
Sor Angelita, como cariñosamente le llamábamos, ingresó a nuestra congregación de hermanas Misioneras Catequistas, en el año 1957; pasó al noviciado en Febrero de 1960; celebró su primera profesión el 15 de Enero de 1961 y se consagró definitivamente al Señor el 15 de Febrero de 1967.
Como Misionera Catequista sirvió a la causa del Reino en: San José, Puerto Saavedra, Santiago, Lota, Almagro, Temuco, Padre Las Casas, Freire, Curanilahue y Boroa. En los últimos años compartió la vida con las hermanas de la fraternidad “Porcíuncula”, casa madre. En cada lugar donde le tocó servir lo hizo con alegría y dedicación.
Angelita, fue una hermana, sencilla, alegre, traviesa, de sonrisa espontánea, servidora, atenta y preocupada por los demás. Movida por su incansable espíritu misionero, en todos los lugares donde le tocó vivir, tuvo la especial preocupación de visitar a los vecinos y familias del sector.
Vivió su consagración con fidelidad y entrega incondicional al Señor, a pesar de haber perdido su memoria jamás olvidó que era religiosa misionera catequista. Muchas veces le vimos sentada frente al Santísimo en Silencio, simplemente contemplando y en aquellas oportunidades en que oraba en voz alta siempre pedía al Señor vocaciones para la Iglesia y para la congregación.
El Señor la llamó a su presencia el día 7 de Enero, a las 15,45 horas, mientras se encontraba hospitalizada en Imperial, donde vivió dos meses de dolorosa enfermedad.
Gracias querida Angelita, por su cariño, por su sonrisa y por su testimonio de fidelidad, por ser una mujer consagrada feliz y perseverante. Gracias por su servicio generoso, simple y silencioso como el de María la Virgen.
Desde el cielo intercede por tu Iglesia, por nosotras tus hermanas de congregación y por cada una de las personas de tu familia.
Descansa en paz, Sor Angelita, junto a quienes te han precedido en el encuentro con el Señor: tus padres, familiares, Misioneras Catequistas y Padre Wolfgang, nuestro querido fundador. Hasta pronto querida hermanita. Descansa en la paz del Señor.
Fuente: Comunicaciones Villarrica

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