Durante la eucaristía se destacó el rol del ministerio diaconal para nuestra Iglesia, de la importancia que cobra hoy su tarea en el contexto cultural, y a propósito del llamado que ha hecho el Papa Francisco a salir al encuentro de las comunidades, en la calle misma. La alegría y la camaradería marcaron la cita. “Les traigo un saludo muy especial de nuestro Arzobispo, que lamentablemente está agripado, y por eso no pudo venir. Para él es muy importante porque es un encuentro con una parte significativa del clero de Santiago que son los diáconos permanentes, con sus esposas, y parte de sus familias”, dijo monseñor Ramos al comienzo de su homilía.
“Para celebrar este día recurrimos a la memoria de San Lorenzo, diácono y mártir. Sabemos que vivió en el siglo III D.C, que era de la diócesis de Roma, y que murió trágicamente dando profesión de su fe en Jesucristo nuestro Señor después de haber experimentado la tortura y el dolor”, dijo el Rector del Seminario, y agregó: “El Papa Francisco nos invita a salir de nuestros templos, de nuestras seguridades para anunciar la vocación genuina de toda persona, de ser Hijo de Dios, para comunicar la alegría de haber sido creados por este Dios que nos ama”.
El padre Ramos destacó en su catequesis la importancia de descubrir la vocación que el Señor nos ha dado, y ser fiel a ella, aún en momentos de crisis: “Somos llamados a vivir como miembros de esta gran familia, todos nosotros. Cada uno, en su propia vocación, debe invitar a otros a descubrirse como creados por Dios, que es un Dios de amor, ojalá podamos vivir esto con intensidad”, dijo, y terminó: “La labor de los diáconos es fundamental, todos ustedes están insertos en distintas comunidades, ya sea parroquiales, educacionales, o en ambientes de trabajo. En todos esos lugares tenemos que expandir nuestras fronteras, expandir nuestros muros, y hacer llegar a tanta gente esta misión tan importante que el Señor pone en nuestras manos”.
Un diacono son su señora llevaron las ofrendas hasta el altar, como un muestra de que esta vocación particular de la Iglesia es también familiar, e implica un compromiso por parte de todos los integrantes de ese núcleo. Al final de la misa los diáconos renovaron sus promesas ante Dios y ante los fieles que asistieron, actualizando su compromiso profundo con Cristo y con el Arzobispado de Santiago. Las esposas también renovaron su intención de acompañar a los diáconos en el ministerio para el que el Señor los ha elegido.
Fuente: Comunicaciones Iglesia de Santiago
www.iglesiadesantiago.cl

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